Diócesis pide calma y diálogo tras conflicto en capilla de Laurelty

La Diócesis de San Lorenzo emitió un comunicado tras el episodio ocurrido con el presbítero, Marcelo Javier Ortiz Britez, de la Capilla Santo Rey 2, del barrio Laurelty, San Lorenzo.
La Diócesis de San Lorenzo emitió un comunicado tras el episodio ocurrido con el presbítero Marcelo Javier Ortiz Brítez, de la Capilla Santo Rey 2, del barrio Laurelty, San Lorenzo.Lucía González

La Diócesis de San Lorenzo emitió un comunicado tras el tenso episodio ocurrido en la Capilla Santo Rey 2, donde un sacerdote fue abucheado por un grupo de feligreses.

La Diócesis de San Lorenzo emitió un comunicado tras la difusión de imágenes del tenso momento que experimentó el presbítero Marcelo Javier Ortiz Brítez de la Capilla Santo Rey 2, del barrio Laurelty, San Lorenzo. Un grupo de feligreses abucheó al sacerdote cuando abandonaba el lugar con acompañamiento policial.

Las imágenes del hecho se viralizaron en redes sociales y fueron divulgadas a través de medios de comunicación.

Ante la situación, la institución religiosa manifiesta su “profunda preocupación” y su pesar por el conflicto que generó dolor, tensión y desconcierto entre integrantes de la comunidad.

En el comunicado, la Diócesis señala que actualmente se encuentra recabando todos los antecedentes necesarios para conocer con claridad lo ocurrido. Asimismo, informa que se mantuvieron espacios de diálogo tanto con el sacerdote como con representantes de la comunidad involucrada.

El Obispado señala que solamente mediante una escucha seria, respetuosa e imparcial será posible esclarecer los hechos, comprender las causas del conflicto y encontrar una respuesta justa y pastoral.

En el escrito, la institución religiosa evita emitir conclusiones anticipadas y pide prudencia mientras continúa el proceso de análisis de la situación. Uno de los puntos centrales del pronunciamiento es el rechazo a los insultos, amenazas, humillaciones públicas y cualquier otra forma de violencia.

“La diferencia, por profunda que sea, no justifica el maltrato hacia un sacerdote ni hacia ningún integrante de la comunidad”, señala la Diócesis en el comunicado.

Recuerda que las inquietudes legítimas de los fieles deben contar con espacios adecuados dentro de la Iglesia para ser expresadas, escuchadas y atendidas con respeto.

El comunicado también apela a la unidad y a la paz dentro de la comunidad eclesial, citando un pasaje de la Carta a los Efesios: “Procuren mantener la unidad del Espíritu mediante el vínculo de la paz”.

La Diócesis indica que esta exhortación debe orientar el tratamiento de las diferencias mediante la escucha respetuosa, el diálogo sincero y la búsqueda de la verdad en la caridad.

En ese sentido, pide evitar confrontaciones que puedan profundizar las heridas generadas por el episodio. El Obispado solicita evitar los juicios anticipados, las descalificaciones personales y la difusión de versiones que todavía no hayan sido debidamente comprobadas.

Remarca que tanto el sacerdote como los miembros de la comunidad tienen derecho a ser escuchados y tratados con dignidad. La búsqueda de la verdad, según la institución, debe desarrollarse con prudencia, justicia y respeto por la buena fama de todas las personas involucradas.

La postura busca mantener abierto el diálogo mientras se reúnen los antecedentes sobre el conflicto. La institución, igualmente, informa que comunicará oportunamente las decisiones pastorales relacionadas con la Capilla Santo Rey 2, incluida una eventual reorganización de sus actividades.