Casi todos los futbolistas tienen los mismos sueños: jugar en el club de sus amores, llegar a Europa, representar a la selección, disputar un mundial, ganar trofeos y recaudar capital para cuando se retire, entre otros. Todo lo mencionado lo consiguió Roque Santa Cruz, el actual capitán de Olimpia.
La carrera de Roque comenzó temprano, ya que con solo 15 años, el delantero debutaba en el Rey de Copas en el año 1997, sorprendiendo a todos por su elegancia y sus movimientos en el área a tan corta edad. Dos años después, se lo llevó el Bayern Munich, tras haber pagado nada menos que 7 millones de dólares. En el gigante club alemán, logró anotar 31 goles y ganar varios títulos, entre ellos la Champions League del 2001.
Tiempo después llegó al Blackburn Rovers de Inglaterra, equipo en el cual se transformaría en ídolo de la afición, convirtiendo varios goles en la Premier League y siendo elegido mejor jugador de la temporada 2007/08. Fue vendido al Manchester City, pero las lesiones no le permitieron tener la continuidad deseada y tuvo que ser transferido.
En ese tiempo también era ídolo de la selección paraguaya; fue parte de aquel gran equipo que llegó a los cuartos de final del mundial Sudáfrica 2010 y anotó memorables goles ante Argentina y Brasil por eliminatorias. Hoy es el máximo goleador en la historia de nuestra albirroja.
Comenzó una nueva aventura en España en el año 2011; defendió los colores del Betis y el Málaga. Fue muy querido por ambas aficiones, las cuales lo admiran hasta el día de hoy y recuerdan con cariño sus goles al Real Madrid y al Barcelona.
Después de un breve paso por el Cruz Azul Mexicano, volvió a su casa, al Olimpia. Muchos pensaban que Roque ya se encontraba en edad de retiro y que las lesiones no le permitirían tener continuidad, pero su tanque parece tener una reserva inagotable.
Llegó a Para Uno, fue recibido con mucho cariño y Santa Cruz lo retribuyó con clase y goles en el terreno de juego. Consiguió tres títulos locales de seguido y hoy se encuentra a las puertas del tetracampeonato.
El último clásico que se disputó era clave para las aspiraciones decanas y el goleador no decepcionó. Roque dio una clase magistral de cómo moverse dentro del área y definir frente al arco rival.
Cuatro goles de Santa Cruz a Cerro Porteño dejan a Olimpia a pasos de conseguir su cuarta copa consecutiva. La leyenda continúa vigente.
Por Diego Benítez (19 años)