El 61% de los niños obtienen su primer dispositivo digital a partir de los 8 años y el 11% lo recibe antes de los 5 años

MADRID. La tecnología y el uso de dispositivos digitales forma parte del día a día en la sociedad y cada vez se introducen a edades más tempranas en la vida de los niños, ya que el 61 por ciento de los menores obtiene su primer dispositivo digital entre los 8 y los 12 años, y el 11 por ciento lo recibe antes de los 5 años.

Niño con teléfono celular.
La tecnología y el uso de dispositivos digitales forma parte del día a día en la sociedad y cada vez se introducen a edades más tempranas en la vida de los niños, ya que el 61 por ciento de los menores obtiene su primer dispositivo digital entre los 8 y los 12 años, y el 11 por ciento lo recibe antes de los 5 años.Shutterstock

Así lo confirma una encuesta llevada a cabo por la compañía de ciberseguridad Kaspersky, realizada a a ás de 11.000 padres de 19 países. En ella, se señala la importancia de la educación para hacer un uso seguro de Internet y la necesidad de trabajar con los niños hábitos de uso saludables y responsables, además de gestionar el tiempo que utilizan los dispositivos electrónicos.

El 46 por ciento de los niños utiliza dispositivos como tabletas o ‘smartphones’ como un apoyo para completar tareas escolares. Sin embargo, el 54 por ciento los utiliza para ver vídeos y el 60 por ciento para jugar a juegos.

De hecho, según señalan los datos recabados por este estudio, el 48 por ciento de los niños pasan entre tres y cinco horas cada día utilizando un dispositivo electrónico.

En cuanto a los padres, el 82 por ciento de los encuestados usan dispositivos electrónicos por más de dos horas al día. A pesar de ello, el 53 por ciento de los padres querrían que sus hijos utilizaran estos ‘gadgets’ menos tiempo. De hecho, el 61 por ciento de los padres no creen ser un buen modelo a seguir por sus hijos en cuanto a los hábitos digitales.

En base a estos datos, el estudio retrata que hay una relación directa entre el tiempo que pasan los padres frente a los dispositivos digitales y el que invierten sus hijos.

Sin embargo, el 96 por ciento de los progenitores encuestados admiten que están poniendo algún tipo de limitación en la forma en la que sus hijos usan los dispositivos. De hecho, el 88 por ciento conoce cómo configurar aplicaciones de control parental y el 95 por ciento sabe cómo ver el historial de búsqueda de sus hijos. Asimismo, el 95 por ciento de los padres tratan de practicar los hábitos digitales sanos que enseñan a sus hijos.

En este marco, Kaspersky ha subrayado algunos hábitos fundamentales para que los niños disfruten de Internet, de forma que aprendan a hacer un uso responsable del tiempo que pasan con los dispositivos y navegando en la red, así como se minimicen los posibles riesgos.

En primer lugar la compañía de ciberseguridad sugiere establecer un tiempo sin dispositivos para aquellos niños que dediquen demasiado espacio a la tecnología. Gestionar la cantidad de tiempo que los niños se enfrentan a la pantalla es importante para reducir las posibilidades de adicción que, a su vez, pueden llevar a problemas de sueño, cambios de humor o baja autoestima.

Los adultos pueden interrumpir el uso de ‘gadgets’ cuando se acerca la hora de dormir, silenciarlos por la noche y acordar momentos concretos en los que los menores no puedan utilizar estos dispositivos, por ejemplo, las comidas.

Asimismo, Kaspersky hace referencia a la seguridad tanto física como virtual. Por un lado destaca la importancia de enseñar a los niños que no han de cruzar la calle o bajar las escaleras mirando el teléfono. Por otro lado, sugiere que los menores han de recibir educación en torno a la seguridad online, explicando los peligros existentes como el robo de datos personales o los virus que pueden encontrar en enlaces de apariencia extraña o aplicaciones de sitios web no oficiales.

Siguiendo este hilo, es esencial enseñar a los menores que Internet también tiene reglas. Han de conocer las diferencias entre comunicarse vía correo electrónico o redes sociales, por ejemplo. De esta forma, se evitará que sufran situaciones incómodas o que no comprendan ciertos comportamientos.

Igualmente, la compañía de ciberseguridad hace hincapié en que los niños deben comprender que lo que se diga en Internet debe ser lo mismo que dirían en persona. Es decir, aprender a evitar utilizar el mundo digital como una máscara para poder publicar contenido ofensivo.

Para que los niños aprendan estas cuestiones, los padres deben involucrarse en las actividades ‘online’ de los hijos. Así, podrán guiar las acciones de los menores y enseñarles estas prácticas de seguridad en Internet. Además, de esta forma los padres podrán conocer más sobre lo que piensan y ven sus hijos en la web.

Finalmente Kaspersky señala el ciberacoso como uno de los principales problemas que se han de identificar para evitarlos. En una sociedad en la que el ‘bullying’ también se sufre en persona, las redes sociales e Internet aumentan estas prácticas. En base a ello, es importante que los adultos se aseguren de que los niños sepan cuáles son estas prácticas y conozcan cómo enfrentarlas.

Algunas de las acciones más habituales de ciberacoso, según Kaspersky, son el ‘outing’, que se basa en humillar a la víctima publicando fotografías o información íntima; el ‘frapping’, que se trata de suplantar la identidad ‘online’ de la víctima; o el ‘grooming’, que es el engaño a los menores por parte de pedófilos o acosadores sexuales.

Así lo corrobora el Senior Security Researcher de Kaspersky, Marc Rivero, quien indica que además de las aplicaciones de control parental que pueden ayudar a los adultos a proteger a los menores, también “hay que establecer desde edades tempranas una serie de hábitos, como involucrarse en las actividades ‘online’ de los más pequeños de la casa o limitar el tiempo con el móvil para generar un uso responsable de Internet”.

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