Telefónica, cuyo principal accionista es el Estado español, con más del 7 % del capital, ingresó 10.140 millones de euros (10.850 millones de dólares) hasta marzo, según los resultados del primer trimestre del año, publicados este jueves.
La facturación se vio favorecida por el aumento del 2,3 % en ingresos de servicio, parcialmente compensada por la caída de ventas de terminales en un 9,5.
Sus cuentas están afectadas por sus activos en el Reino Unido, donde tiene el 50 % de VMO2, que este año ha registrado un resultado positivo de 45 millones de euros (48 millones de dólares), frente a los 188 millones de euros (200 millones de dólares) negativos del mismo trimestre del año 2023.
La deuda financiera neta del operador se sitúa en 28.482 millones de euros (30.475 millones de dólares), 1.133 millones de euros (1.212 millones de dólares) más que el año pasado, debido principalmente a sus inversiones financieras netas por 882 millones de euros (944 millones de dólares), provenientes en su mayoría de la adquisición de acciones de su filial en Alemania.
Los resultados -afectados en parte por el tipo de cambio en Brasil y Colombia- están en línea con el nuevo plan estratégico GPS, que se aprobó el pasado marzo.
El ebitda ajustado del operador (ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación, amortización y pérdidas especiales) ascendió a 3.205 millones hasta marzo (3.429 millones de dólares), un 1,9 % más.
Los ingresos crecieron principalmente en Brasil, un 10,4 %, hasta los 2.520 millones de euros (2.696 millones de dólares), pero también en España un 1 %, hasta los 3.118 millones de euros (3.336 millones de dólares).
Sin embargo, bajaron en su unidad de Hispam, que incluye toda Latinoamérica menos Brasil, un 8,2 %, hasta los 2.054 millones de euros (2.197 millones de dólares).
El operador tiene su principal actividad en España, de donde provienen el 31 % de los ingresos y donde obtuvo un ebitda ajustado de 1.118 millones de euros (1.196 millones de dólares), un 0,2 % más que el año pasado.