El carguero, que llevaba doce días retenido en el puerto de Kantvik (sur de Finlandia), se dirigió a aguas internacionales en la mañana del lunes escoltado por una patrullera de la Guardia Costera finlandesa.
"Las investigaciones preliminares de las policías finlandesa y estonia a bordo del buque han concluido, por lo que se puede levantar su incautación", señaló en un comunicado el inspector jefe de la Oficina Nacional de Investigación de Finlandia (KRP), Risto Lohi.
Uno de los catorce miembros de la tripulación, natural de Azerbaiyán, se encuentra detenido en Finlandia y a otros tres se les ha impuesto la prohibición de salir del país nórdico mientras continúan las investigaciones, aunque no ha trascendido qué cargos desempeñan en el buque.
El Tribunal de Distrito de Helsinki ordenó este domingo prisión preventiva para el detenido hasta que se celebre el juicio, como sospechoso de un presunto delito grave de sabotaje, otro de intento de sabotaje y un tercero de interferencia agravada en las telecomunicaciones.
El Fitburg, un carguero con bandera de San Vicente y las Granadinas que cubría la ruta entre la ciudad rusa de San Petersburgo y el puerto israelí de Haifa, fue retenido por las autoridades finlandesas el 31 de diciembre como sospechoso de la rotura de un cable submarino de fibra óptica en el golfo de Finlandia.
La captura del buque tuvo lugar en aguas internacionales dentro de la zona económica exclusiva de Finlandia y en ella intervinieron un barco de la Guardia Costera y un helicóptero, desde el que varios agentes descendieron hasta la cubierta para hacerse con el control del puente de mando.
Según la Policía finlandesa, la intervención del barco se produjo para evitar que produjera más daños a otras infraestructuras submarinas.
Durante las investigaciones, las autoridades del país nórdico hallaron en el fondo marino una marca de arrastre de decenas de kilómetros de largo producida presuntamente por ancla del buque, que en el momento de ser abordado navegaba con el ancla sumergida.
Desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania, Finlandia ha sufrido varios incidentes en los que resultaron dañadas infraestructuras submarinas críticas en extrañas circunstancias y que Helsinki atribuye a ataques híbridos orquestados por Moscú.