Se anuncia para el 3 de setiembre, con recursos del pueblo paraguayo vía Itaipú, otra edición del “Congreso de Sostenibilidad Corporativa” del “Pacto Global Paraguay”, que bajo sombrilla de Naciones Unidas dirige en nuestro país Cristina Cano, en un edificio del pueblo paraguayo, la sede del Banco Central.
Hay un partido político hegemónico en nuestro país, y no es la Asociación Nacional Republicana (ANR), partido Colorado. Siento tener que bajar a tierra a los amigos colorados, pero el partido hegemónico es el que conforman las autodenominadas “organizaciones no gubernamentales” (ong) que se disfrazan también de “organizaciones sin fines de lucro”.
Los soretes del globalismo, a los que les pagan por prescribir sus fobias pequeño-burguesas a políticos ensobrados para dar fuerza de ley a tales pedos, están desde hace algún tiempo ensañados con el turismo, que odian seguramente porque es el acceso de las clases medias y bajas al conocimiento físico del mundo.
Dice la Real Academia que “xenofobia” significa “Fobia a lo extranjero o a los extranjeros. Fobia. f. Aversión exagerada a alguien o a algo. f. Psiquiatr. Temor angustioso e incontrolable ante ciertos actos, ideas, objetos o situaciones, que se sabe absurdo y se aproxima a la obsesión” y que “Racismo” significa “Creencia que sostiene la superioridad de un grupo étnico sobre los demás, lo que conduce a la discriminación o persecución social”.
Tal vez haya gente que no sepa que en el Imperio Romano el deporte más popular eran las carreras de caballos y que, al menos desde el siglo I antes de Cristo, había clubes (para ponerlo en términos actuales) con equipos de carrera: Los rojos, los blancos, los azules y los verdes.
La cancelación de nuestro compañero Jorge Chipi Vera por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) a raíz de las críticas que realizó a los dos más altos dirigentes de la misma, Gianni Infantino, presidente, y Alejandro Domínguez, vicepresidente, pinta al globalismo de cuerpo entero y confirma todo, absolutamente todo, lo que vengo denunciando desde hace al menos tres años con respecto al carácter totalitario del proyecto globalista, que es un plan fascista.
La humillación que sufrimos el viernes en Estados Unidos nos bajoneó a todos por la simple razón de que el fútbol, no “soccer” sino fútbol, es el deporte más popular del planeta, nos identifica e identifica a muchísimos otros pueblos; es seguido en toda la redondez del globo terráqueo desde las remotas bases en la Antártida hasta Groenlandia en el Ártico, desde los desiertos ecuatoriales de África hasta los atolones tropicales del Pacífico.
