El Edificio Nautilus

"A los artistas no debe hacérseles monumentos porque ya los tienen hechos con sus obras." Antoni Gaudí…

audima

Genaro Espínola, alias Pindú nace en Asunción en 1946, estudia en la escuela de Bellas Artes de Asunción y en 1965 expone sus dibujos, pinturas y diseños. Incursiona también en el campo de la cerámica y escultura, actividades donde se destaca notoriamente. En 1972 se gradúa como arquitecto para luego realizar más de 300 obras.

Fue premiado en múltiples ocasiones y reconocido en diversos países; en Brasil representó a Paraguay en Bienales de San Pablo, en Uruguay obtuvo el premio invitado de honor en la Segunda Bienal de Maldonado y en la Tercera Bienal de Maldonado fue galardonado con el Gran Premio.

En Argentina recibió Mención Especial al mejor grabado en el salón latinoamericano de Buenos Aires de 1989.

El estudio de Pindú abarco además una sólida trayectoria en arquitectura de interiores, diseño mobiliario, paisajismo y escenografía. Se caracteriza por un trabajo de investigación personal con crecimiento continuo y sostenido, orientado siempre hacia nuevas propuestas y soluciones altamente estéticas.
El futuro se ve reflejado y materializado en un edificio de Asunción, nuestro mayor símbolo de vanguardia en diseño arquitectónico en altura, El Edificio “Nautilus”.
Situado en una colina privilegiada de Asunción (25 de mayo & Curupayty) se eleva panorámicamente con 18 pisos y ofrece opciones distintas de departamentos (dos, tres & cuatro habitaciones), cada uno de ellos con una clara separación entre el espacio social/ familiar e integración interior/ exterior.

La premisa fue ofrecer a los propietarios la posibilidad de habitar “El mejor lugar del mundo”, oportunidad para un modo de vida diferente y original.

La compleja fachada exterior es producto de sus elaboradas plantas arquitectónicas, donde los espacios fluyen orgánicamente, fugados para generar características espaciales particulares que juegan con la percepción de los sentidos; combinación de líneas rectas, a 45 grados, balcones orgánicos, diferencias de nivel y ritmo.

El edificio interiormente devela el uso de materiales que aportan su propio color, textura y carácter, magníficos materiales como mármol, granito natural, madera, vidrio templado, alfombra, etc., a esto añadimos el diseño mobiliario, también obra de Pindú, es decir permite globalizar sus conceptos y conjugar la arquitectura, interiorismo y mobiliario bajo el mismo criterio.

Algunos aspectos del proyecto fueron criticados; El elevador de servicio panorámico, la selectiva orientación a la bahía y en ocasiones cierta dificultad para equipar determinados ambientes, pero en vez de explicar cada uno de estos detalles prefiero señalar que como un todo, el edificio está resuelto magníficamente.

El Nautilus es un icono, es el futuro, es producto de nuestro arquitecto – artista – diseñador más prolífico y tambien es un aporte a la sociedad.

Cabe señalar que algunas de sus obras están desapareciendo, borrando parte de nuestro patrimonio nacional contemporáneo. Debemos cuidar y atesorar sus obras, son al fin y al cabo para beneficio de la ciudad y generaciones enteras deberían disfrutarlas.

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