El “martes 13” de los colorados resultó ser que el discurso de su candidato presidencial, afiliado hace solo 3 años, no era una de las tantas mentiras de campaña. Ahí esta HC, pidiendo currículum, y la mayoría de los seccionaleros solo tienen como referencia profesional que son colorados desde los 13 años y que "trabajaron duro para que la ANR retorne al Poder".
Lentamente los correligionarios se dan cuenta que Cartes no es igual a ANR. Se están dando cuenta que el partido fue el medio y no el fin del exitoso empresario. Con las semanas se verá el primer síntoma de fractura Partido-HC: la división de las bancadas coloradas en las cámaras del Congreso. Algunos dirigentes ya habían advertido durante las internas que Horacio no se siente colorado y que de llegar al poder se iba a ser rodear por gente que no tiene relación con el partido. Los profetas luego se llamaron al silencio, pues sabían que solo con Cartes como candidato se podría vencer a los liberales y sus aliados.
Mientras los colorados enojados echan en cara que gracias a la maquinaria partidaria Cartes llegó al poder, los cartistas dicen que los electores volvieron a elegir a un candidato de la ANR solo porque Horacio era la propuesta. Ambos sectores tienen razón, pero como se llega al punto de consenso? HC tendrá que ceder un poco (ya cedió la EBY) y sus correligionarios deberán hacer su parte y dejar de utilizar el chantaje para tratar de ocupar los cargos.
Esto tiene para rato, ya que el cuento recién empieza y lo que nos parece extraño es cómo algunos colorados olvidaron tan rápido el actuar prebendario de los liberales que tanto repudió la ciudadanía y que les costó una tremenda paliza electoral.