Amenaza de Cartes no provoca miedo, sino risas

¿Qué tienen en común el presidente Horacio Cartes, su antecesor, Federico Franco, y el exmandatario iraní, el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad? A los tres les encanta amenazar con cortar la mano a funcionarios traidores. A este último capaz que le hayan tomado en serio la advertencia, porque de los dos primeros se cagaron de risa aquellos funcionarios que maman diariamente de la teta del Estado.

Hasta ahora retumban las carcajadas en Senepa (dependencia del Ministerio de Salud), donde la plana mayor está salpicada en el desvío de combustible y la desaparición de neumáticos. Para dar una idea, la propia auditora de la institución reveló que el administrador del ente se paseó más de 7.000 kilómetros entre 2013 y 2014 en una camioneta que dejó de existir ya en 2012. Este es solo uno de los casos que causan espanto, menos al ministro Antonio Barrios y Cartes.

La risotada, ante la amenaza de HC, también se escuchó en el Ministerio de Justicia, donde hace poco un par de funcionarios se quedaron con buena platita por gerenciar el traslado de dos narcos desde el penal de Ciudad del Este hasta Tacumbú, en donde fueron ubicados en las mejores privadas. Y es que al parecer ambos reos eran recomendados del financista y diputado suplente Carlos “Chicharõ” Sánchez (ANR), que tuvo su paso por esta cárcel y fue muy bien atendido a pedido de un viceministro, fiel a la frase: “el mejor amigo de un colorado, es otro colorado”.

En la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) también se desató un jolgorio cuando el Mandatario amenazó con cortar la mano a los que roban el dinero del pueblo. Más de uno tuvo problemas de respiración por tanto reírse de Cartes, que además anda jactándose en todos lados de haber cortado el negocio del alquiler de vehículos en la EBY. Sin embargo, los “amigos” siguen arrendando sus camionetas a la binacional y los datos precisos los tiene el director Juan Schmalko, que viene autorizando estas operaciones solicitadas desde la propia Vicepresidencia de la República, por su “valle” Juan Afara.

Al que no le causaron gracia las afirmaciones del Presidente fue a la ciudadanía honesta. “Me honra cuando me dicen ‘ninguna denuncia de corrupción en tu gobierno’, y espero que así sea”, enfatizó el Jefe de Estado antes de advertir el corte de mano a los corruptos. Todos sabemos que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que el que no quiere oír.

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