Hasta pronto, David Carr

El polémico y prolífico crítico de medios de comunicación del New York Times murió ayer en su lugar de trabajo, a los 58 años. Horas antes, participó de un panel transmitido en vivo por el canal online del NYT. Una pluma insaciable dice adiós.

Para la “nueva camada” del periodismo, en la que muchos de mis colegas y yo nos ubicamos, David Carr es el sinónimo de la perseverancia y el amor a la profesión. Verá, este trabajo que tanto amamos es muy sacrificado, nos saca tiempo de nuestras familias y de nuestros amigos. Pero nos gusta y es lo que nos mantiene vivos.

Nunca conocí personalmente a David Carr, pero desde el documental “Page One: Inside The New York Times”, de 2011, lo empecé a leer. Fui desde los artículos anteriores hasta los actuales. Él y su personalidad eran únicos. Pero, ¿por qué? Porque defendía a capa y espada la integración de la prensa impresa y la digital, aborreciendo esos sitios web de noticias de porquería que se abren al dos por tres solo para lucrar.

Carr murió en su escritorio, ayer por la noche. Antes había participado de un panel con Edward Snowden, el que filtró datos de la NSA. Tras hablar ahí, fue hasta su lugar de trabajo para escribir y se desplomó. El Times no dijo hasta ahora la causa de la muerte, pero es probable que mucho haya tenido que ver la adicción de Carr a la cocaína en los ’80.

Podría decir muchas cosas más sobre una de las personas modelo para la profesión, pero un “lo siento” y “hasta pronto” serán suficientes, por ahora. 

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