Mbairari

Mbairari (Zenaida auriculata virgata), fotografía gentileza de Oscar Rodríguez (Paraguay Birding & Nature), CON - Paraguay

Especie número 27 del manuscrito y 322 de los Apuntamientos, con las denominaciones de Yeruti manchada y de Paloma parda manchada, respectivamente.

Félix de Azara mató a tres de dichas Yeruti de fusilazo, pero describió solo a la mayor porque “tenían identidad en todo, menos en ser los colores poco más subidos en una que en las otras, y alguna diferencia en el tamaño, lo que atribuyo a que las dos serían hembras o jóvenes”. Sobre su nombre anotó:

“Aquí [-en el Paraguay-] llaman esta ave Yeruti solamente, lo mismo que la anterior [Geotrygon montana], y el haber yo añadido el adjetivo de manchada es únicamente por la que tiene en el cuello, y para distinguirla de la otra, que no la tiene, y que me pareció ser de diversa especie”.

Bertoni (Vocabulario) y Gatti (Enciclopedia) rescataron los mismos nombres comunes para esta colúmbida, aunque con grafía diferente; el primero Pihkasú i (Paloma pequeña) y Pararí, en tanto que el segundo Picasu’í y Pararì. Actualmente se la conoce con el nombre de Mbairari.

Azara indicó en sus Apuntamientos que esta ave era muy común en el Paraguay y Buenos Aires.

Nomenclatura

Sonnini dijo que Azara, sin razón, presumió que el Hoilotl, una paloma de México descrita por Fernández y referida por Buffon como la Biset de Europa, era su Paloma parda manchada, pues diferían en caracteres y costumbres; agregó que las palomas de la América Meridional eran en su mayoría desconocidas, por lo que no podría afirmarse con certeza aquella identidad.

Lo que Azara advirtió, al respecto, fue lo siguiente:

“Buffon menciona una paloma mexicana, que Fernández llama hoilotl, diciendo únicamente, que es parda con manchas negras, y que se persuade es la sisella de Europa. Pero no solo creo que no lo es, sino que presumo es mi especie presente”.

La Paloma parda manchada de Azara corresponde a la subespecie clasificada por Arnoldo de Winkelried Bertoni como Mbairarí o Zenaida virgata (Zenaida auriculata virgata; 1901, Aves nuevas del Paraguay, in Anales Científicos Paraguayos, 1, p. 24), a partir de un ejemplar que cazó en un cañaveral altoparanaense, al que describió en Puerto Bertoni en 1898.

El epíteto que identifica a esta subespecie corresponde a la palabra latina virgata/rayado o listado, y alude al siguiente carácter indicado por Bertoni:

“Sobre el ángulo bucal, hay una mancha blanquizca, casi circular, de la que sale una cola estrecha, que se extiende por la ceja. Bajo del ojo, hay otra tirita horizontal, del mismo color (del ángulo bucal al lagrimal, hay una tirita desnuda). Sobre el oído, hay una mancha negra, estrecha y larguita”.

Costumbres y nido

Sobre las costumbres y nido de su Paloma parda manchada señaló nuestro naturalista en sus Apuntamientos:

“Sus costumbres no difieren de las del picazuró [Patagioenas picazuro], sino en que es muy mansejona. Sus bandadas rara vez llegan a 50, y lo común es ir a pares y en familia. Se posa hacia la cuarta parte alta de los árboles, no en la cumbre, prefiriendo los no muy copudos, sin hacer estudio de esconderse. No se interna en los bosques, busca su alimento en los campos y quintas, y se deja aproximar mucho (…) aseguran que cría donde y como los precedentes”.

Caracteres

Describió Azara a su Yeruti manchada y de Paloma parda manchada en iguales términos, por lo que no vale la pena ocuparse de ellos.

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