El retorno a las 09:34 hora local (01:34 GMT) cierra la contingencia iniciada a comienzos de noviembre de 2025, cuando la nave pospuso su regreso a la Tierra tras ser "sospechosa de haber sido alcanzada por un pequeño fragmento de desechos espaciales", según el comunicado difundido hoy por el organismo responsable del programa espacial tripulado.
Las autoridades confirmaron que el exterior de la cápsula se encuentra en "condiciones generalmente normales" y que la carga transportada en su interior fue recuperada en "buen estado", lo que permitió declarar la misión como un "éxito completo".
La Shenzhou-20 fue lanzada el 24 de abril de 2025 desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan y permaneció acoplada a la estación espacial china Tiangong durante nueve meses, un periodo que sirvió para verificar su capacidad de permanencia en órbita durante largos plazos.
Para reducir los riesgos del regreso, la tripulación de la misión Shenzhou-21 realizó el 9 de diciembre de 2025 una actividad extravehicular en la que captó imágenes de alta definición de la ventana dañada del módulo de retorno, con el fin de evaluar el alcance de la fisura.
En paralelo, ingenieros desarrollaron y enviaron a la estación un dispositivo de mitigación de grietas en la ventana, que los astronautas instalaron dentro de la Shenzhou-20 para reforzar la protección térmica y el sellado del módulo durante la reentrada atmosférica.
Tras detectarse la anomalía, el centro de control activó el mecanismo de respuesta de emergencia y ajustó el plan de vuelo.
Como parte de esa operación, los astronautas de la Shenzhou-20 regresaron el 14 de noviembre de 2025 a bordo de la Shenzhou-21, mientras que el 25 de noviembre fue lanzada de forma anticipada la Shenzhou-22, en la primera misión de emergencia de este tipo en el programa tripulado chino.
Con el aterrizaje de la cápsula este lunes, las autoridades señalaron que completaron los principales objetivos de esta ronda de operaciones de emergencia en la estación Tiangong.
La siguiente nave de respaldo, la Shenzhou-23, ya se encuentra en el centro de lanzamiento de Jiuquan y su cohete Larga Marcha 2F-Y23 está en preparación para el próximo relevo de tripulación.
La Tiangong (Palacio Celestial, en chino) está diseñada para operar al menos diez años y podría convertirse en la única estación espacial habitada del mundo una vez se retire la Estación Espacial Internacional, prevista para finales de esta década.
Pekín ha reforzado en los últimos años su programa espacial con ambiciosas misiones, como el alunizaje de la sonda Chang’e 4 en la cara oculta de la Luna y la llegada a Marte con la Tianwen-1, y prevé construir junto a otros países una base científica en el polo sur lunar.