Google acordó pagar 68 millones de dólares para resolver una demanda colectiva en California en la que los usuarios de dispositivos inteligentes alegan que su asistente de voz grababa secretamente sus conversaciones violando la privacidad.
El acuerdo, que necesita aún la aprobación de un juez, fue presentado la semana pasada en un tribunal federal de San José (California).
El gigante tecnológico fue acusado de grabar y difundir ilegalmente conversaciones privadas recogidas a través de Google Assistant.
La demanda alega que esa herramienta se activó y grabó las comunicaciones del usuario incluso sin que este lo hubiera activado intencionadamente con las frases claves como “Hey Google” u “Okay Google”, o cuando se presiona manualmente un botón de un dispositivo, sea teléfonos inteligentes, computadoras portátiles, tabletas, reproductores multimedia, auriculares inalámbricos o asistentes virtuales de Google, que permiten la grabación.
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En la querella legal los usuarios afirmaron haber recibido anuncios personalizados basados en lo que habían conversado recientemente.
Google Assistant supuestamente grabó conversaciones sobre asuntos financieros, datos personales y asuntos laborales, entre otros temas.
Otros casos
Las gigantes tecnológicas han enfrentado varias demandas de usuarios que alegan que sus dispositivos los espían.
El año pasado Google acordó pagar cerca de 1.400 millones de dólares al estado de Texas para resolver varias demandas sobre rastreo ilegal de la ubicación de las personas.
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En 2021, Apple pagó 95 millones de dólares para resolver las demandas que alegaban que su asistente de voz, Siri, había grabado conversaciones sin la autorización de los usuarios.
Google, propiedad de Alphabet, no se ha pronunciado sobre el actual acuerdo.