El papel de los moluscos en las estrategias de subsistencia prehistóricas ha sido objeto de debate científico al considerarse que su relevancia era secundaria y que su consumo se producía, sobre todo, en épocas de escasez o como complemento alimenticio.
La investigación dirigida por Igor Gutiérrez, profesor de la Universidad de Cantabria (UC) e investigador del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas, parte del estudio de conchas depositadas en yacimientos arqueológicos de Cantabria y Asturias (costa norte de España) para obtener datos de alta resolución sobre los momentos de recolección.
Los resultados muestran que la recogida de moluscos se produjo "en todas las estaciones del año", aunque con mayor intensidad en determinadas épocas dependiendo de la especie y del yacimiento analizado, indica la UC en un comunicado.
Y su comparación con la estación de obtención de otros alimentos a través de la caza, la pesca y la recolección permitió concluir que los moluscos contribuyeron "sustancialmente a la viabilidad del sistema económico de aquellas poblaciones".
Igualmente, el estudio concluye que las zonas costeras del Cantábrico fueron habitadas por las poblaciones mesolíticas durante todo el año, pero cada yacimiento se ocupó en diferentes estaciones o para diferentes funciones, lo que presupone una cierta movilidad de individuos entre la costa y el interior.
En el estudio, desarrollado en el marco de un proyecto del Plan Estatal de Investigación, participaron investigadores del Centro Leibniz de Arqueología (Alemania), la Universidad de Burgos, la Universidad de York y la Universidad de Metropolitana de Manchester (Reino Unido).
Contó con financiación del Ministerio de Ciencia y Universidades, la Agencia Estatal de Investigación y fondos Feder de la Unión Europea, además de la Royal Society y la British Academy, del Reino Unido, a través del programa Newton International Fellowships.