El cohete Kairos III de la compañía logró despegar este jueves a las 11:10 hora local (2:10 GMT), tal y como estaba previsto, desde la prefectura de Wakayama (oeste de Japón).
Sin embargo, apenas cinco minutos después del despegue, la firma nipona anunció su decisión de abortar la misión, sin dar por el momento más información, mientras sigue "investigando los detalles" de lo ocurrido, según informó la propia compañía en un comunicado.
El lanzamiento del cohete, de 18 metros de altura, se había retrasado en tres ocasiones, la última este mismo miércoles, debido a un fallo en las conexiones con los satélites que transportaba.
El objetivo de la misión era poner en órbita cinco satélites a una altitud de aproximadamente 500 kilómetros, según detalló la cadena pública de televisión NHK.
De conseguirlo, la firma japonesa se habría convertido en la primera del país asiático en poner un satélite en órbita, un hito que, de momento, continúa sin hacerse realidad.
Space One lanzó su primer cohete Kairos en marzo de 2024, pero el aparato explotó unos cinco minutos después del despegue debido a un error en la predicción del empuje.
La firma lanzó en diciembre de ese mismo año el segundo aparato, el Kairos II, que se autodestruyó después de que los responsables del proyecto determinaran que sería difícil cumplir la misión por problemas causados por sus sensores.
Fundada en 2018, la compañía busca comercializar servicios de entrega espacial a bajo costo y ofrecer lanzamientos regulares de cohetes, con el objetivo de convertirse en la primera en orbitar un satélite financiado exclusivamente con fondos privados.
El fracaso supone un nuevo revés para los esfuerzos y ambiciones de la industria espacial japonesa, que aspira posicionarse a nivel global y poder competir así con otras compañías, como la estadounidense SpaceX.