El veto chino a la venta de Manus a Meta reaviva la pugna tecnológica con Estados Unidos

Pekín, 30 abr (EFE).- El bloqueo de Pekín a la compra de la plataforma china de inteligencia artificial Manus por parte de Meta sitúa la IA en el centro del pulso tecnológico con Estados Unidos, con ecos del caso TikTok, poco antes de la visita a China del presidente estadounidense, Donald Trump.

Las autoridades chinas ordenaron esta semana cancelar la operación, valorada en 2.000 millones de dólares, y vetaron "la inversión extranjera" en Manus, una decisión tomada "con arreglo a las leyes", sin ofrecer más detalles.

Los recelos de Pekín afloraron poco después de que Meta anunciara a finales de diciembre la compra de Manus, una operación poco habitual por implicar la adquisición de una firma china de IA por parte de un gigante tecnológico estadounidense en plena rivalidad entre ambas potencias.

A comienzos de enero, el Ministerio chino de Comercio confirmó que evaluaba e investigaba el encaje del acuerdo en el marco regulador de la exportación de tecnología, la transferencia de datos y las fusiones y adquisiciones transfronterizas.

Manus había logrado una popularidad considerable desde marzo de 2025, cuando lanzó una versión por invitación de su asistente y se convirtió en una de las plataformas chinas de IA que más atención atrajeron tras la irrupción de DeepSeek, presentándose como un agente capaz de ejecutar tareas complejas con menos órdenes que otros 'chatbots'.

En julio de 2025, Manus trasladó a Singapur a su personal radicado en China, en un movimiento orientado a facilitar su expansión internacional, la captación de capital extranjero y una mayor distancia respecto a los reguladores chinos.

Sin embargo, ese paso, similar al tomado por otras firmas chinas con ambición global como Shein, no evitó que Pekín activara su escrutinio sobre la venta a Meta, y medios como Financial Times informaron en marzo de que las autoridades habían restringido la salida del país del consejero delegado de Manus, Xiao Hong, y del científico jefe, Ji Yichao.

El profesor de la Universidad de Negocios Internacionales y Economía de Pekín Cui Fan advirtió entonces de que pensar que romper lazos con China puede servir para "saltarse los marcos reguladores" tanto de China como de EE.UU. es "simplista".

El caso Manus recuerda al de la 'app' de vídeo TikTok, cuya venta forzada en Estados Unidos encontró ya la resistencia de Pekín y abrió un largo pulso sobre hasta dónde podía permitirse la transferencia de tecnología china a manos estadounidenses.

A diferencia de TikTok, donde China terminó aceptando una solución negociada para las operaciones en EE.UU. en el marco de la tregua comercial con Washington, en Manus ha optado por bloquear directamente la operación.

La situación evoca además el caso de la empresa de transporte Didi, el 'Uber chino': la compañía salió a bolsa en Nueva York en 2021 pese a la aparente oposición de Pekín y, poco después, fue sometida a una investigación de ciberseguridad, mientras las autoridades prohibían la descarga de sus aplicaciones y el registro de nuevos usuarios.

Aquel episodio acabó con la retirada de Didi de Wall Street en 2022, la congelación de nuevos registros durante casi 18 meses y una multa milmillonaria por vulnerar las leyes de seguridad de datos.

No está claro cómo podrá Pekín revertir una operación que, según distintos medios, ya había avanzado con integración de personal y tecnología.

La consultora Trivium resumió el caso como un "mensaje en dos partes": a las empresas emergentes chinas, que "reubicarse en el extranjero no las pondrá fuera de nuestro alcance", y a los inversores estadounidenses, que se mantengan al margen de los "sectores críticos de China, especialmente la IA".

En esa misma línea, la firma consideró que Pekín "casi con toda seguridad ampliará el mecanismo de revisión de seguridad de la inversión extranjera" para que operaciones como la de Manus queden cubiertas "sin ambigüedad", mientras The Wall Street Journal informó de que Meta se prepara para deshacer la adquisición.

El caso Manus estalla además antes de la visita a China de Trump, prevista para el 14 y 15 de mayo, aunque no confirmada por Pekín, con la tecnología previsiblemente en la agenda.

Zhao Minghao, subdirector del Centro de Estudios Americanos de la Universidad Fudan, sostuvo en la prensa china que la IA se ha convertido en un "ámbito central" de la competencia bilateral y que la pugna en torno a la tecnología y al capital asociado a ella tiene actualmente una "fuerte dimensión política".

Según Zhao, el auge de la competencia tecnológica con EE. UU. ha llevado a China a reforzar sus mecanismos de seguridad ante riesgos de "estrangulamiento" en sectores estratégicos por parte de Washington.

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