Un estudio en el que participa el Instituto de Ciencias del Espacio ICE-CSIC, España, confirmó que el telescopio espacial Fermi de la NASA captó los rayos gamma procedentes de una supernova única y superluminosa.
La misión Fermi forma parte de la flota de observatorios de la NASA que cartografía el cielo para detectar cambios en el cosmos y ayudar así a comprender mejor cómo funciona el universo.
El equipo de investigadores afirma que esa supernova “probablemente recibió su energía de una estrella de neutrones supermagnetizada nacida durante el colapso estelar que desencadenó la explosión”.
Explosiones estelares con un plus de luminosidad: qué lo explica
El primer autor del estudio, Fabio Acero, de la Universidad de París-Saclay (Francia), apuntó que “durante cerca de 20 años, los astrónomos han buscado en los datos de Fermi señales de rayos gamma procedentes de miles de supernovas y, aunque se han detectado algunos indicios interesantes, ninguno era definitivo hasta ahora”.
Las supernovas de colapso del núcleo tienen lugar cuando el centro generador de energía de una estrella con una masa muchas veces mayor que la del Sol se queda sin combustible, colapsa bajo su propio peso y explota.