Granizo gigante: todo sobre la “supercelda” y su efecto destructivo

Una tormenta inminente con acumulaciones de nubes oscuras se cierne sobre un camino rural.

Es probable que para muchas personas sea casi imposible olvidar el primer sábado de octubre de este año. El tercer día del corriente mes una granizada causó destrozos en edificaciones y en un sinfín de vehículos cuyos parabrisas fueron reventados y sus carrocerías abolladas.

Pero, ¿fue netamente una tormenta? o ¿por qué fue tan destructiva, hasta el punto de que fue noticia en otros países? Para dar respuestas a esas preguntas y también otras, Julio Ayala, gerente de Pronósticos Meteorológicos de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), comparte su conocimiento.

La primera pregunta es sobre un término que se vio con las noticias sobre lo registrado ese día: “supercelda” o “supercélula”. Directamente, ¿qué es una supercelda o supercélula?

Según el especialista, una supercelda es un tipo particular y altamente organizado de tormenta eléctrica. Aunque comparte un origen similar al de otras tormentas, se distingue principalmente por su larga duración y por poseer una corriente ascendente giratoria muy intensa que alimenta continuamente al sistema con aire cálido y húmedo.

Para que se forme esta estructura, la atmósfera requiere condiciones de cizalladura (diferencia significativa en la velocidad y dirección del viento según la altitud), algo que pasa cuando una corriente en chorro (vientos muy intensos en niveles altos que cruzan la Cordillera de los Andes) se combina en cierto ángulo con vientos del norte muy intensos en capas bajas.

Es esta la combinación que provoca un ascenso rotacional del aire que, sumado a la inestabilidad de aire cálido y húmedo, permite la formación de una nube pared y un mesociclón, que en términos más sencillos, corresponde a una estructura cilíndrica en rotación.

¿Una supercelda?

Sobre sus efectos y características se mencionan, tornados, ya que las superceldas son las estructuras que con mayor frecuencia generan tornados, aunque no todas las superceldas producen un tornado. Incluso un estudio realizado en Estados Unidos reveló que más del 90% de las superceldas no llegan a desarrollar un tornado. Por ende, su presencia aumenta la probabilidad, pero no garantiza la ocurrencia de un tornado.

De igual manera, sí son caracterizadas por una severidad que trae consigo vientos muy fuertes y destructivos (corrientes descendentes), lluvias copiosas, alta actividad eléctrica y caída de granizos de un tamaño considerable, tal como se registró en nuestro país.

¿Hubo una supercelda ese sábado 3?

Según Ayala, lo registrado el sábado 3 de octubre pasado sí correspondió a una supercelda, ya que a través del análisis de registros fotográficos, se pudo identificar con claridad la estructura de nube pared y el mesociclón en rotación. Este tipo de estructuras no siempre se logra visualizar con tanta nitidez cuando la cortina de lluvia es densa y cubre la formación.

En cuanto a su extensión geográfica, confirmó que no fue un fenómeno a nivel país, sino que se desarrolló en zonas específicas. Las superceldas son sistemas discretos y aislados, con dimensiones más reducidas en comparación con otros fenómenos como las líneas de tormenta o los sistemas convectivos de mesoescala, los cuales abarcan extensiones territoriales mucho más amplias.

El halo solar, ¿tuvo algo que ver?

El primer día de octubre, muchas personas compartieron fotografías del cielo, ya que ese jueves se vio un fenómeno conocido como “halo solar”. Luego de la supercelda, rápidamente salieron comentarios en redes sociales sobre que esa tormenta tendría algún tipo de relación con el halo; sin embargo, el experto sostiene que no existe una relación directa entre la aparición de un halo solar y la formación posterior de superceldas o granizos gigantes.

Popularmente se considera al halo solar un presagio de lluvias, pero esta es la explicación sobre el fenómeno: el halo se produce por la presencia de un manto de nubes altas llamadas cirrostratos, formadas por cristales de hielo que refractan la luz del sol.

Halo solar.

Asimismo, la presencia de estas nubes indica habitualmente que un sistema meteorológico inestable está cruzando la Cordillera de los Andes desde el oeste y si al avanzar ese frente inestable se combina con abundante humedad y condiciones propicias sobre Paraguay, pueden generarse tormentas fuertes; sin embargo, la presencia del halo solar únicamente señala la existencia de inestabilidad alta en la atmósfera, no la ocurrencia inevitable de un evento severo o una supercelda.

La supercelda, ¿es común en Paraguay?

Según Ayala, la supercelda no es un fenómeno calificado como común, pero sí ocurre con cierta regularidad en el país. Incluso precisó que el caso reciente no fue el único caso del año; sino por ejemplo, el 11 de septiembre se registraron granizadas importantes en sectores como Yuty, Caazapá y parte de Itapúa, donde las imágenes de radar del servicio meteorológico argentino confirmaron que se trataba de estructuras correspondientes a superceldas.

Además, una época con mayor frecuencia se da mayoritariamente entre finales de invierno y la primavera, ya que en este lapso la atmósfera reúne las condiciones ideales de cizalladura e inestabilidad.

Y a medida que se avanza hacia noviembre y diciembre, el patrón atmosférico cambia hacia tormentas que generan principalmente lluvias y vientos fuertes, disminuyendo así paulatinamente la frecuencia de superceldas, aunque no se descarta una aparición aislada.

¿Hay una relación con el fenómeno El Niño?

Sobre el fenómeno El Niño, Ayala explica que este modifica la circulación atmosférica global y regional, traduciéndose en Sudamérica en un aumento en la frecuencia de las precipitaciones y acumulados superiores a lo normal.

Una supercelda provoca intensas nubes amenazantes de tormentas.

Al incrementarse la frecuencia general de tormentas durante un periodo con El Niño activo, también aumenta la probabilidad de que aparezcan superceldas en comparación con años sin este fenómeno. Directamente, El Niño acomoda los sistemas meteorológicos propiciando un ambiente más favorable para todo tipo de tormentas severas, con antecedentes observados desde junio y julio en zonas del sur de Brasil.

¿Podría repetirse la supercelda este año?

Finalmente, en un pronóstico para lo que resta del año, no se descarta que pueda volver a registrarse un evento similar, ya que con la condición activa de El Niño y la alta frecuencia de tormentas, la probabilidad de eventos severos se mantiene en algunas zonas del territorio nacional.

Incluso, el técnico informó que pocos días después del evento del 3 de octubre, se volvieron a reportar granizadas de consideración en localidades como Hohenau, departamento de Itapúa. También confirmó que muchos de estos eventos se dan de forma constante en el interior del país y no trascienden tanto al no afectar directamente a Asunción o al área Central, situación que sí ocurrió ese sábado 3.

Además, el tamaño considerable de los granizos se explica por la fuerza de las corrientes ascendentes dentro de la supercelda, ya que estas corrientes son tan intensas y vigorosas que sostienen los granizos en la parte alta de la nube durante mucho tiempo.

Una persona sostiene tres grandes bolas de granizo tras una intensa tormenta en una zona afectada.

A medida que el granizo asciende y desciende repetidamente impulsado por el flujo de aire, va sumando capas de hielo y ganando volumen, hasta que solamente cuando su peso supera la capacidad de sostén de la corriente ascendente, cae a la superficie.

Por todo lo detallado, Ayala reiteró que la principal recomendación es dar seguimiento continuo a los boletines meteorológicos especiales, los cuales delimitan las zonas con mayor probabilidad de tiempo severo a medida que los sistemas se van desarrollando.

Lo
más leído
del día