Aquino: “Fue de terror”

El día después del escandaloso arbitraje en la Nueva Olla, Christian Aquino analizó lo ocurrido y, tras reconocer el error y pedir disculpas, confesó que también la pasó mal. “La verdad que fue de terror”, dijo y lamentó que su familia también sufra.

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El 1 de mayo de 2019 quedará marcado en la historia negra del fútbol paraguayo por uno de los errores más groseros que se hayan cometido. A instancias del asistente Diego Silva, el árbitro Christian Aquino convalidó un gol que jamás entró y Cerro Porteño y Sportivo San Lorenzo igualaron 1-1.

Tras una noche bastante agitada, el juez principal reconoció su equivocación. “No hay nada que explicar, es inexplicable. No tenemos cómo defender nuestra decisión (...) El asistente me marca el gol. Vio la pelota adentro. No tengo clara la jugada y no me queda otra que confirmar la decisión de mi asistente. Es un trabajo en equipo. Vimos mal. Nos equivocamos feo, metimos grande la pata. Y estamos dolidos por eso”, dijo en comunicación con el Cardinal Deportivo.

Al ser consultado si dudó sobre el gol, respondió: “En el momento no, luego sí. Con las protestas te entra la duda (...) Al término del partido, en el vestuario confirmamos la equivocación que tuvimos. Nos quedamos con esa duda durante el partido hasta la culminación”.

Aquino rechazó que este error haya sido intencional. “La honestidad es algo que mis padres me inculcaron desde chico. La gente que me conoce sabe eso. En ese sentido, no tengo nada que explicar (...) Es grave, es feo. Hace 24 años que estoy en esto y nunca me tocó algún ofrecimiento. Ni lo permitiría”, aseveró.

Al final del encuentro, mientras se dirigían a los vestuarios, sufrieron una agresión. “Fue en el túnel. Mi compañero Silva fue el agredido. Recibió un golpe en la cara (...) Ocurrió la agresión y apagaron las luces”, manifestó.

El equipo arbitral denunció este hecho en la Comisaría 4ª y hasta el lugar se trasladaron varios simpatizantes azulgranas molestos por lo ocurrido en el juego. El ambiente no era bueno y generó preocupación en sus familiares. Aquino mencionó que “la familia es la que más sufre. Ayer, varios familiares me llamaban preocupados y no podía atender”.

“Mi nena me enviaba audios llorando. Le decía que duerma y me respondía: ‘Papá, no voy a dormir hasta que vos llegues’”, expresó. Y no solo esto, sino también recibió amenazas “que se irían a casa, al trabajo, que le iban a hacer tal cosa a mis hijos”.

“Mi esposa llegó hasta la comisaría muy preocupada para llevarme (...) La verdad que fue de terror”, sentenció.

 

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