Ajedrez por Zenón Franco: Crítica de libros (9), Obsession A Chess Biography of Vsevolod Rauzer

Al comienzo del libro del que vamos a hablar, Obsession A Chess Biography of Vsevolod Rauzer, se dice “de las cosas que sé mejor que nadie en el mundo, me gustaría hablar y a mi manera”.

5º Campeonato Soviético. Botvinnik vs Rauzer. Miran Makogonov, Pavlov-Pianov, Rokhlin y Model (Foto del libro Obsession A Chess Biography of Vsevolod Rauzer).
5º Campeonato Soviético. Botvinnik vs Rauzer. Miran Makogonov, Pavlov-Pianov, Rokhlin y Model (Foto del libro Obsession A Chess Biography of Vsevolod Rauzer).Foto Gentileza

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La frase pertenece al poeta soviético Alexander Tvardovsky (1910 – 1971). Es citada, como introducción, por el autor del libro, el GM Alexander Konstantinopolsky (Yitomir, Rusia, 19 de febrero de 1910 – Moscú, URSS, 21 de septiembre de 1990).

En el libro, publicado por Elk and Ruby, Konstantinopolsky habla sobre la vida y las partidas de Vsevolod Alfredovich Rauzer, que nació en Kiev el 16 de octubre de 1908 y falleció durante el asedio de Leningrado en fecha indeterminada, 1941 o 1942.

El libro está divido en siete partes, la primera, “Vsevolod Rauzer tal como lo conocí”, está escrita por Konstantinopolsky, es un artículo publicado en tres números de Shakhmaty v SSSR de 1989.

Habla sobre Rauzer y da testimonios sobre los 15 años de amistad, desde 1926 hasta el final de Rauzer. Allí se aprecia que “Obsesión” es el título apropiado para el libro y también para la vida de Rauzer.

Siguen dos artículos sobre la fecunda contribución de Rauzer a la teoría de las aperturas, y también a los finales. La cuarta parte es un corto artículo de Botvinnik sobre Rauzer.

En las partes cinco y seis -que son las más voluminosas- encontramos una selección de 78 partidas comentadas, muchas de ellas por Rauzer, con añadidos de G. Bogdanovich.

El libro se publicó originalmente en ruso, en 2022, gracias a los esfuerzos de Mark A. Konstantinopolsky, que escribe el capítulo final titulado “Sobre mi padre”, seguido de cuatro partidas comentadas de Alexander Konstantinopolsky.

Kiev y su “fiebre del ajedrez”

Konstantinopolsky señaló que a fines de los años 20 hubo un gran aumento del interés por el ajedrez en Kiev, la ciudad de su juventud, tanto en jóvenes como mayores, gracias a los torneos de Moscú a los que acudieron primeras figuras mundiales.

Los propios ajedrecistas organizaban torneos en condiciones modestas, y eran frecuentes los matches a 100 o 200 tableros, por ejemplo entre Estudiantes Universitarios vs. Maestros de Trabajadores, y la amistad florecía. “Se creó un espíritu de colectivismo, era una escuela de la maestría”, gracias a la cual “¡nacieron tantos análisis, debates, descubrimientos y refutaciones!”.

Eso me hizo recordar al cortometraje “Fiebre del Ajedrez”, en que aparece Capablanca.

La amistad entre Rauzer y Konstantinopolsky comenzó en esa época.

Un compositor muy joven

Rauzer se inició en el ajedrez en 1920, y pronto mostró su talento, no solo como jugador, sino también como analista y compositor.

A sus 14 años, en la columna de Nikolai Grigoriev, el 17 de diciembre de 2022 apareció publicado en Izvestia su primer problema, era un mate en dos jugadas. Veamos su segundo problema publicado, el 14 de febrero de 1925.

“El problema no es difícil, sí elegante”, señaló el destacado compositor Grigoriev. Aquí puede verse la solución:

https://share.chessbase.com/SharedGames/share/?p=8K3r+hFyd1wtYduI7tMTkC/vFf58fJ5biW0Zc6pkzJURUaDnEFfNyKCPYBTUH91d

La composición era solo una pequeña parte de su dedicación al ajedrez. Hizo también descubrimientos teóricos valiosos, por ejemplo la también conocida como “Posición Vancura” para empatar el final de torre y peón torre contra torre, y en más finales.

El siguiente final provocó una interesante discusión entre las máximas autoridad de los finales de ese entonces. Fue publicado en el número 7 de 1928 de Shakhmatny Listok.

Rauzer lo publicó con el título “Un final interesante” y señaló que creía que su análisis no había salido publicado hasta entonces, “a pesar de ser tan intrincado”.

En opinión de Rauzer las blancas ganan con 1.Ah2!, evitando que el rey negro se coloque en la zona de tablas, eso es lo básico, dentro de muchos análisis.

No obstante, varios meses después el compositor A.A. Troitsky criticó en la misma revista que este final había sido analizado ya desde 1851 por J. Kling y B. Horwitz, M. Karstedt y A. Weiss, R. Teichmann y, finalmente hasta por el propio Troitsky, que le planteó varias objeciones a los análisis de Rauzer pidiéndole que los revisara.

La reacción de Rauzer describe su carácter.Tras estar muy preocupado volvió a analizar el final con más profundidad. También fue a casa de Konstantinopolsky, aunque en ese momento el anfitrión no podía serle de ayuda. Tras mucho trabajo refinó las líneas y las publicó en el número 20 de Shakhmatny Listok.

Sus análisis fueron tan convincentes que Troitsky tituló su respuesta “¡Los análisis de Rauzer son correctos!”. Rauzer publicó sus descubrimientos en 1938, en el segundo volumen del anuario ajedrecístico. Los análisis siguen siendo válidos actualmente.

Obsesión

“Mirábamos con entusiasmo los altos y bajos de la carrera de nuestro colega más fuerte”, comentó Konstantinopolsky, se alegraron cuando se consagró como campeón ucraniano en 1927 y se entristecieron con el mal desempeño de Rauzer en el 5º Campeonato Soviético donde compartió el lugar 18º/19º.

En el 6º Campeonato de la URSS jugado en Odessa en 1929 le fue mucho mejor, a sus 21 años volvió como Maestro, algo muy valioso, pues solo había unos 30 en todo el país.

Rauzer creía en el ajedrez clásico, con el Dr. Tarrasch como modelo. No aprobaba a los “hipermodernos” como Reti, Nimzovich, etc. En 1926 se publicó “La Moderna Partida de Ajedrez” de Tarrasch en ruso, que de inmediato se convirtió en el libro de cabecera de Rauzer.

En ese entonces Rauzer estaba convencido de que la mejor primera jugada era 1.d4. En el 7º Campeonato Soviético, de 1931 terminó 8º/9º, lo que era satisfactorio, igualmente Rauzer creía que algo estaba fallando.

En ese torneo superó a Botvinnik en la apertura, logró una ventaja aplastante, continuó mal, tuvo tablas, pero terminó perdiendo.

Tras esa derrota Rauzer se convenció con la idea de que 1.e4 era mejor y dedicó sus esfuerzos a demostrarlo, “Rauzer comenzó sus análisis con su característica obsesión”.

El propio Rauzer comentó así este cambio: “En el período siguiente trabajé dura y productivamente en la teoría de aperturas. El cambio de visión resultó en abandonar 1.d4 por 1.e4. En el Campeonato Soviético de 1933 sorprendí a mis rivales ganando partidas donde jugué de forma sistemática desde la primera jugada. Puedo señalar varias de esas partidas – contra I. Rabinovich, Alatorsev y Savitsky”.

El sexto lugar en ese torneo, ganado por Botvinnik, fue su mejor resultado en los campeonatos soviéticos.

Inventó varias mejoras en líneas de la Defensa Caro Kann, Defensa Francesa, y las más valiosas, contra la Defensa Siciliana, tras 1.e4 c5 2.Cf3 Cc6 3.d4 cxd4 4.Cxd4 Cf6 5.Cc3 d6 6.Ag5, llamado Ataque Rauzer o Ataque Richter Rauzer, y la Variante Rauzer contra la Variante del Dragón, basada en el enroque largo; ambas tienen plena vigencia.

Contra 1…e5 sus primeros esfuerzos se centraron en la Variante de los Cuatro Caballos, para pasar luego a la Apertura Española.

Una de sus conclusiones era que la Variante Winawer de la Defensa Francesa 1.e4 e6 2.d4 d5 3.Cc3 Ab4 no era sólida, dado que el cambio de ese alfil debilitaba las casillas negras. Curiosamente Bobby Fischer también estaba convencido de ello, aunque Fischer admitió que no había podido demostrarlo.

No obstante, hubo varios maestros que criticaron su planteamiento, Levenfish escribió que “los análisis de sistemas de apertura han suprimido la esencia misma del arte ajedrecístico, y así maestros talentosos se han convertido en secos dogmáticos”. Panov comentó algo similar, y también Yudovich.

Rauzer les contestó así: “Creo que estoy siendo acusado de dogmático por aquellos de mis oponentes que no aprecian adecuadamente mi enfoque de las partidas de ajedrez. Creo que hay que jugar con profundidad, científicamente, de acuerdo con un plan”.

Igualmente Rauzer tuvo más apoyos que detractores, el más notable fue el de Botvinnik.

En el Campeonato de los Maestros Jóvenes de 1936 Rauzer compartió el primer lugar con Chekhover, Rauzer obtuvo el premio a la mejor partida, Botvinnik comentó: “Fui gratamente impresionado por el juego consistente, lógico, de Rauzer contra Riumin”. Ese plan fue utilizado por Fischer años más tarde, es la partida que comentamos hoy.

En 1934 se trasladó a Leningrado, donde sus condiciones mejoraron un poco, pudo trabajar como entrenador, la futura campeona del mundo Ludmila Rudenko fue una de sus alumnas, aunque no logró sentirse del todo a gusto en Leningrado, no era aceptado como uno más.

16 horas al día

El maestro A. Batuev comentó que, siendo capitán del equipo de Leningrado en el Campeonato Ruso por Equipos de 1935, debía cuidar el estado físico de los jugadores, Rauzer le daba muchos problemas, porque se olvidaba de cenar o desayunar, enfrascado en sus análisis.

Rauzer ideó muchas novedades en las aperturas, pero a un alto precio. Se dedicaba al análisis unas 16 horas al día, ese desgaste lo terminó dejando exhausto, y sin cumplir los 30 años ya casi no podía jugar.

Fue internado en 1937, extenuado. Cuando Konstantinopolsky fue a visitarlo al hospital psiquiátrico, Rauzer no reaccionaba a nada de lo que su amigo le comentaba.

Un año después, con Rauzer recuperado, se volvieron a ver. En un momento Rauzer le dijo: “Entendí todo lo que dijiste, y puedo repetirlo todo, literalmente”.

GM Zenón Franco Ocampos

Buenos Aires – Asunción, 14 de febrero de 2024

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