Dólar bajo y guaraní fuerte: ¿qué sectores ganan y cuáles pierden?

El analista explicó que el precio nominal del dólar, por sí solo, no permite determinar si la economía paraguaya perdió competitividad. (Imagen gentileza Pexels).

El dólar se mantiene por debajo de G. 6.000 en Paraguay, situación que favorece a consumidores e importadores, pero que genera presión sobre los exportadores. El economista Robert Soto afirmó que el debate ahora debe centrarse en el efecto que tiene la apreciación del guaraní sobre la competitividad de la economía del país.

En entrevista con ABC Color, el ingeniero economista Robert Soto sostuvo que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) se encuentra en niveles históricamente bajos frente a los últimos 20 años.

Este indicador, calculado por el Banco Central del Paraguay (BCP), permite medir qué tan barata o cara es la economía de un país frente a sus principales socios comerciales.

Dólar por debajo de G. 6.000 y el impacto en Paraguay

En ese sentido, Soto afirmó que no existe una cotización exacta a partir de la cual el fortalecimiento del guaraní se convierta en un problema. Dijo que el riesgo aparece cuando la apreciación es rápida y se mantiene durante un período prolongado.

“Una moneda fuerte beneficia al consumidor, pero una economía no puede sostenerse únicamente sobre el consumo. También necesita sectores capaces de exportar, invertir y generar empleo”, refirió este viernes.

El economista consideró que la situación actual ya justifica una mayor atención sobre la competitividad. “Los exportadores han señalado que sus márgenes fueron afectados por la caída del dólar, debido a que reciben menos guaraníes por cada dólar que generan”, resaltó.

Tipo de cambio real es más relevante que el precio del dólar

El analista también explicó que el precio nominal del dólar, por sí solo, no permite determinar si la economía paraguaya perdió competitividad. “Más que un nivel puntual, hay que observar el TCRM”, señaló.

Según su análisis, si un dólar inferior a G. 6.000 permanece durante un período prolongado y el TCRM continúa cerca de los niveles actuales, será necesario vigilar sus efectos sobre las exportaciones, la inversión y el empleo de los sectores que compiten en los mercados internacionales. “La competitividad no se pierde de un día para otro, pero sí puede erosionarse gradualmente”, advirtió.

¿Un dólar a G. 5.800 sería malo para Paraguay?

El analista dijo que un dólar a G. 5.800 no tendría el mismo efecto sobre todos los sectores. Dijo que los consumidores y las empresas importadoras podrían obtener beneficios, mientras que los exportadores y productores que compiten con productos importados enfrentarían una reducción adicional de sus márgenes.

Sobre el punto, Soto explicó que el efecto sobre las empresas productivas puede aparecer por etapas. Primero se reducen los márgenes, después se postergan o cancelan inversiones en sectores transables afectados y finalmente, puede aparecer un impacto sobre el empleo. Por eso, el economista consideró que también se debe observar cuánto tiempo permanece el dólar en niveles bajos.

Exportadores enfrentan presión sobre sus márgenes

La apreciación del guaraní tiene un efecto directo sobre las empresas que reciben sus ingresos en dólares y pagan buena parte de sus costos en guaraníes. “Si sus ingresos están vinculados al dólar y sus costos al guaraní, cada dólar facturado genera menos ingresos en moneda local”, explicó Soto.

Advirtió que los exportadores agroindustriales y manufactureros están entre los sectores más expuestos a este riesgo. En cambio, los importadores se benefician porque necesitan menos guaraníes para comprar los mismos productos en el exterior.

Análisis Financiero: Dólar en Paraguay
INFORME MONETARIO & ECONOMÍA

DÓLAR EN MÍNIMOS: IMPACTO Y PERSPECTIVAS EN PARAGUAY

Análisis del economista Robert Soto sobre la cotización por debajo de G. 6.000, el Tipo de Cambio Real Multilateral y la competitividad exportadora.

REGISTROS: 0 - 0 DE 0
< G. 6.000
NIVEL DE COTIZACIÓN
Suelo histórico que beneficia al consumo e importaciones pero presiona al exportador.
20 AÑOS
MÍNIMO DEL TCRM
El Tipo de Cambio Real Multilateral muestra máxima apreciación frente a socios comerciales.
G. 7.000
PRESUPUESTO INICIAL
Brecha crítica para empresas que estructuraron costos en guaraníes e ingresos en dólares.
G. 6.150
PROYECCIÓN BCP 2026
Mediana de expectativas recopiladas por el Banco Central del Paraguay para el cierre anual.
G. 6.400
PROYECCIÓN BCP 2027
Expectativa del mercado financiero para la cotización de cierre del siguiente periodo.
GRADUAL
TRASPASO A PRECIOS
Una baja del 20% en el dólar no traslada el mismo porcentaje a la góndola por costos fijos.
FUENTE: ENTREVISTA ABC COLOR / BCP
ANÁLISIS TÉCNICO: ING. ECON. ROBERT SOTO

¿Debe intervenir el BCP ante la caída del dólar?

El economista consideró que el mercado debe seguir como principal mecanismo para determinar el tipo de cambio. Sin embargo, sostuvo que el BCP puede analizar una intervención cuando existen movimientos demasiado rápidos o condiciones desordenadas. “La velocidad de apreciación observada recientemente es un elemento que legítimamente puede formar parte del análisis técnico”, sostuvo.

La intervención, según explicó, no debería buscar establecer un precio específico para el dólar. Su objetivo debería ser reducir variaciones abruptas del tipo de cambio.

El economista también señaló que la menor presencia del BCP del lado comprador de divisas forma parte del escenario actual y consideró que corresponde a la propia institución explicar cómo interpreta esta situación dentro de su estrategia monetaria y cambiaria.

Compra de dólares y reservas internacionales

Otro de los puntos que analizó el entrevistado es que una de las principales herramientas que tiene el BCP es la compra de divisas. Dijo que esta operación puede moderar la apreciación del guaraní y aumentar las reservas internacionales. Pero advirtió que existe un costo potencial.

Ya que la compra de dólares aumenta la liquidez dentro de la economía y puede requerir una posterior esterilización para mantener la política monetaria compatible con la Tasa de Política Monetaria (TPM), resaltó.

Soto señaló que las experiencias de Chile, Perú y Colombia muestran que es posible acumular reservas bajo esquemas de metas de inflación y flotación cambiaria. Aun así, aclaró que la intervención cambiaria no puede sustituir de forma indefinida a los fundamentos económicos.

El ingeniero economista Robert Soto.

¿La intervención del BCP puede aumentar la inflación?

En cuanto a la compra de dólares dijo que puede aumentar la liquidez y generar una tensión con la política monetaria si el efecto alcanza una magnitud significativa. Sin embargo, refirió que el BCP cuenta con herramientas para esterilizar esa liquidez.

“En el actual contexto de inflación muy reducida y expectativas ancladas, el eventual conflicto entre compra de dólares y control de precios probablemente sea menor que en períodos de alta inflación”, explicó Soto. Para el economista, la discusión debe centrarse en el tamaño de una eventual intervención y en la capacidad del BCP para neutralizar sus efectos monetarios.

¿Por qué la caída del dólar no baja los precios 20%?

En cuanto a la reducción del dólar que no se traslada de manera automática ni en la misma proporción a los precios que pagan los consumidores. Soto explicó que el tipo de cambio es apenas uno de los componentes del precio final.

Sobre el punto, dijo que también influyen los costos logísticos, el combustible, los salarios, los impuestos, los inventarios adquiridos antes y las estrategias comerciales de las empresas. “La evidencia disponible para Paraguay muestra que el traspaso del tipo de cambio a precios es pequeña y gradual”, afirmó.

Además, el analista aseguró que los precios suelen responder con mayor rapidez cuando el dólar sube que cuando baja. Por eso, una caída del dólar del 20% no implica una reducción equivalente de los precios para los consumidores.

Empresas con presupuestos de G. 7.000 enfrentan riesgo cambiario

Soto dijo que si una empresa presupuestó con un dólar a G. 7.000 y ahora enfrenta una cotización cercana a G. 6.000, puede verse afectada su rentabilidad, sobre todo cuando sus ingresos dependen del dólar y sus costos están expresados en guaraníes. “Cada dólar facturado genera entonces menos moneda local”, señaló el analista.

Afirmó que los exportadores son los más expuestos a este escenario. Para los importadores, en cambio, dijo que una menor cotización del dólar reduce sus costos de compra en moneda local.

¿Puede ser sostenible un dólar debajo de G. 6.000?

Soto considera que sí. Un dólar por debajo de G. 6.000 puede sostenerse si la apreciación del guaraní está acompañada por mejoras reales de productividad.

Un dólar por debajo de G. 6.000 no necesariamente constituye un problema si Paraguay está produciendo más y mejor, reduciendo costos logísticos, incorporando tecnología y aumentando productividad”, señaló.

En esa línea, afirmó que el problema aparece si el guaraní se aprecia a una velocidad superior a las mejoras de productividad. En ese caso, los exportadores pueden enfrentar menores márgenes y una mayor presión sobre su competitividad, resaltó.

¿Cuál será la tendencia del dólar en los próximos meses?

Al proyectar el tipo de cambio para los próximos seis meses, Soto se inclina por un escenario cercano a G. 6.000. El economista refirió que basó su previsión en que el mercado ya incorporó una apreciación importante del guaraní y una reducción de la competitividad medida por el TCRM.

También señaló que las expectativas recogidas por el BCP ubican la mediana de las proyecciones en torno a G. 6.150 para el cierre de 2026 y G. 6.400 para el cierre de 2027.

En ese sentido, Soto reconoció que proyectar el tipo de cambio es difícil porque factores externos pueden provocar movimientos alejados de los fundamentos internos. Entre ellos citó la evolución global del dólar, las tasas de interés internacionales, los precios de exportación y los flujos de capital.

Su escenario base apunta a una mayor estabilidad. “Hoy veo más argumentos para una estabilización del tipo de cambio que para una nueva apreciación tan intensa como la observada durante el último año”, concluyó.