Daniel Acosta es un artista visual, curador, investigador y docente en Buenos Aires. Es hijo de exiliados paraguayos durante la dictadura stronista (1954-1989). El escritor Víctor Jacinto Flecha se refiere a la obra de Acosta como una constante búsqueda por descifrar los enigmas del mundo que nos rodea, y en ese andar, aparecen cuestiones relacionadas a la naturaleza, el efecto del ser humano sobre el medio ambiente y el deseo de una sociedad más justa.
“Daniel asume, para definir su práctica pictórica, el término francés dérive, que significa tomar caminos sin tener un objetivo concreto, sino vagar y descubrir a cada paso sitios, situaciones que uno va asumiendo e interviniendo, rompiendo la rutina de la vida e inventando a cada paso una perspectiva de vida, para volver a transformarla y seguir caminando”, dice Flecha.