“Teatro Mbyky es el semillero que nos inspira a empezar a escribir, a animarnos a hacer algo”, expresó la actriz Diana Frutos, una de las participantes de esta residencia que tuvo su primera etapa entre los meses de julio y agosto.
En la primera parte, con el dramaturgo argentino Guillermo Hermida, la actriz paraguaya Coral Gabaglio y la artista visual uruguaya Rocío Matosas comenzaron a trabajar en la creación de 14 textos cortos. Cuatro de ellos se presentaron, en octubre pasado, en el marco de la décima edición de Teatro Mbyky.
Desde el pasado sábado y hasta ayer, con la participación de Matosas y la artista argentina Catalina Lescano, se llevó a cabo la segunda parte, en la que ya se trabajaron propuestas de obras teatrales con una mayor extensión.
“Es un trabajo donde lo colectivo es lo más importante que hay, la cooperación entre los diferentes personajes que están participando”, detalló Matosas, quien brindó a los participantes nociones acerca de la iluminación, la escenografía y el vestuario.
Para Frutos, el principal aporte de esta experiencia fue “estar predispuesto para el otro”, ya que en los talleres trabajaron mucho el compartir ideas, comentarios, etc. También subrayó que, a partir de esta residencia, comenzó a analizar las cosas que escribía o leía de manera diferente; por ejemplo, la forma en que se visualiza a la mujer desde el escenario.
En este sentido, Matosas subrayó que el artista tiene la obligación y el deber de tener un posicionamiento político claro a la hora de comunicar. “Y una obra de teatro comunica. No tenemos que perder eso, de que no es solo un lugar donde ir a divertirse sino también qué estamos comunicando, estamos dando nuestra posición, el cómo nos plantamos nosotros como personas en la sociedad”, añadió.
La artista uruguaya también sostuvo que la falta de recursos no significa menos creatividad o dedicación. “La falta de dinero no quita que pueda ser un espectáculo bellísimo y de muy alta calidad en todos los sentidos”, acotó.
También abogó por la creación de más espacios de intercambio artístico, pues afirmó que “realmente se consiguen cosas increíbles de trabajo colaborativo”.
Esta residencia contó con el apoyo del fondo Ibermedia y también de la Secretaría Nacional de Cultura, y el desafío ahora será tratar de llevar a escena los proyectos que nacieron en este marco.
En este sentido, Matosas sostuvo que no solo es necesario el apoyo empresarial. “Ir como público también es apoyar a que la cultura crezca en nuestros países”, dijo.