Once circos conforman este gremio, organizado justamente a raíz de la situación generada por la pandemia del covid-19. Según explicó Alcaraz, la mayoría de estos circos son ambulantes por lo que sus trabajadores “somos casi extranjeros en cada localidad”, expresó.
“Somos trabajadores que vivimos al día. Son pequeñas empresas familiares, en los que hasta las criaturas suelen participar de los espectáculos”, detalló.
Algunos circos tienen desde seis integrantes y otros cuentan con hasta 20 integrantes, varios de ellos miembros de una misma familia. En estos circos se encuentran payasos, malabaristas, magos, faquires, equilibristas, etc.
A partir de un censo realizado por el gremio, son 110 los trabajadores afectados, cuyos datos ya fueron remitidos a la Secretaría Nacional de Cultura para formar parte del programa “Ñangareko”.
Alcaraz detalló que la situación no solo afecta a los circos ambulantes. También, en el caso de ellos con el Circo de Artes Escénicas Ula, a lo que tiene que ver con la participación de artistas en eventos empresariales, cumpleaños infantiles y fiestas privadas.
“Tenemos esperanza, pero son varias las familias de circo que ya no tienen qué comer”, subrayó Alcaraz, afirmando que ante la situación de aislamiento también se les complica salir y recurrir a la ayuda de los vecinos de las localidades en las que quedaron varados. “En esas comunidades somos gente extraña”, afirmó.
En este sentido, habilitaron el número (0995) 382 185 para realizar giros y la cuenta de ahorro N° 224709 de Visión Banco para transferencias.
“El único camino es la solidaridad”, subrayó Alcaraz, lamentando además que algunas empresas estén viendo la situación como una oportunidad de negocios.
Semillero
Alcaraz también destacó que varios de los artistas jóvenes que se forman en estos circos son hoy estrellas bajo las carpas de espectáculos de mayor envergadura de Brasil y Argentina.
Por su parte, el trapecista y malabarista Agustín Rojas señaló que en el mundo circense se dice que “mientras existan los niños, el circo no morirá”. Expresó que, sin embargo, hoy existen los niños, pero “los circos están prácticamente muertos”.