Luqueño no se va

Luqueño consiguió una victoria ajustada pero salvadora frente a Independiente por 1 a 0. El Auriazul se valió también de la derrota de Tacuary ante Rubio Ñu para quedar salvado del descenso. Claudio Vargas anotó el único tanto del partido a los 35’ de juego, que sirvió para dar alegría a toda la ciudad.

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La lluvia trajo bonanza a Luqueño. Con una victoria apretada de 1-0 sobre Independiente, más la derrota de Tacuary, el equipo auriazul aseguró su permanencia en la División Profesional, salvándose del descenso.

Luqueño fue muy superior a su adversario por convicción, por entrega total y por las numerosas llegadas con peligro que tuvo frente al arco de Roque Cardozo. El golero campograndense fue figura de su equipo por las múltiples intervenciones que tuvo para salvar su arco de inminentes caídas. Cardozo, incluso, fue ayudado por los palos en remates de Juan Abente y José Burgos que se estrellaron en ellos cuando el conjunto local buscaba afanosamente el gol que le permita amasar el resultado favorable.

En una nueva carga luqueña en el primer tiempo, la defensa de Independiente alejó la pelota de su área. Pero el receptor fue Robles, quien cabeceó para el zaguero Maulella. Este volvía hacia su territorio y de primera cambió el juego hacia la derecha. Adentro del área surgió el capitán, Claudio Vargas, para rematar el balón como venía y vencer a Roque Cardozo a los 35 minutos.

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El primer tiempo se fue con una osadía de Abente, quien al ver adelantado a Cardozo, buscó el arco por arriba desde su terreno y el arquero con gran esfuerzo se repuso, desviando la pelota que tenía destino de red. Independiente quiso reaccionar en el segundo tiempo. Estuvo cerca del empate un par de veces, pero su suerte estaba sellada.

Como un título

La parcialidad del Sportivo Luqueño y toda la ciudad de Luque celebró como la obtención de un título la victoria y la salvada del descenso que era como una “oración” generalizada.

El técnico, Pablo Caballero, manifestó: “Para esto habíamos tomado la gran responsabilidad de dirigir a Luqueño y a pesar de los inconvenientes que siempre surgen, nunca dejamos de creer en el grupo y en nuestras fuerzas”.

Agregó: “Me siento feliz como un luqueño más y se lo dedico a toda Luque”.

Ganamos porque tuvimos más actitud. Era la oportunidad para nosotros y ante el traspié de Tacuary coronamos un año sacrificado”. Claudio David Vargas

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