Explicó que las empresas de plataforma digital como tales están cumpliendo con sus obligaciones tributarias, que en el último trimestre pagaron unos G. 300 millones, pero el problema de la emisión de facturas es que Uber no está asentada en el país para ser autoimpresor y MUV sí lo está y está cumpliendo bien.
Orué dijo que la firma internacional paga hoy impuesto a través de una empresa de asesoría, pero con la implementación desde enero de la nueva ley de reforma fiscal, se le podrá directamente retener 15% de las remesas mediante el impuesto a los no residentes (INR).
Sostuvo que la salida para Uber es que se instale en el país o que los conductores emitan facturas físicas, pero para eso deben estar inscriptos como contribuyentes en Tributación o el empleador.
En el caso de los taxistas, expresó que este sector igualmente está bajo la lupa del fisco, porque son pocos los registrados y que emiten facturas.
En cuanto a la sanción que podría aplicarse, el viceministro puntualizó que existen dos formas: pidiendo la suspensión temporal por tres días, como se hace con comercios, o aplicando multas. En el primer caso dijo que será difícil porque se trata de vehículos.
Orué también realizó declaraciones a ABC Cardinal e informó que solo el 2% de la población económicamente activa está pagando el Impuesto a la Renta Personal (IRP) y que, además, solo uno de los cinco “más acaudalados” pagó efectivamente sus impuestos, US$ 1 millón, porque el resto deduce sus compras de manera legal.