Cerro Porteño y un triunfo clave ante Junior para soñar con los octavos

Pablo Vegetti de Cerro celebra un gol este jueves, durante un partido de la fase de grupos de la Copa Libertadores entre Junior y Cerro Porteño en el estadio Romelio Martínez en Cartagena (Colombia).
Pablo Vegetti de Cerro celebra un gol este jueves, durante un partido de la fase de grupos de la Copa Libertadores entre Junior y Cerro Porteño en el estadio Romelio Martínez en Cartagena (Colombia). Ricardo Maldonado Rozo

Cerro Porteño logró una victoria vital al vencer 1-0 a Junior de Barranquilla por la cuarta fecha del Grupo F de la Copa Libertadores. El solitario tanto de Pablo Vegetti, una definición magistral que quedará para el recuerdo, le otorga al “Ciclón” tres puntos de oro en el Estadio Jaime Morón León de Cartagena. Con este resultado, el elenco azulgrana salta a la segunda posición de su zona, quedando a un punto del líder Palmeiras, su próximo rival.

El primer tiempo derrochó intensidad, marcado por la sorpresiva apuesta de Ariel Holan: la titularidad de Alan Soñora. El volante fue el encargado de dotar de claridad y limpieza a la circulación del balón, delegando el “trabajo sucio” a sus compañeros del mediocampo, con mayor oficio en la recuperación. En la fase defensiva, Robert Piris da Motta cumplió un rol clave, filtrándose entre los zagueros para facilitar la salida limpia y, al mismo tiempo, equilibrar las marcas frente al tridente ofensivo de Junior de Barranquilla, liderado por el paraguayo Guillermo Paiva, lució también el despliegue de César Bobadilla ante la intensidad que ofrecía el trámite en Cartagena.

Antes de cumplirse el primer cuarto de hora, Cerro Porteño logró romper el cero con una anotación de antología, que se gestó en un tiro libre defensivo ejecutado por Gustavo Velázquez, quien lanzó un envío largo al área rival; allí, tras un rechazo corto de Jhonier Guerrero hacia el centro, apareció la figura de Pablo Vegetti. A unos escasos tres metros de la medialuna, el delantero —que ya tenía perfectamente calculada la posición adelantada de Mauro Silveira— conectó un derechazo de primera, casi de “cachetada”, imprimiendo una parábola perfecta que sobró al guardameta. Fue un gol de esos que validan la contratación de un jugador de su jerarquía: un premio a la entrega de un jugador que venía compensando con sacrificio su sequía goleadora, pero que esta vez dio un golpe de autoridad con su innegable calidad.

Tras el tanto de apertura, el “Tiburón”, en su papel de anfitrión, asumió el protagonismo a través de la posesión, frente a un Cerro Porteño que apostó por un repliegue ordenado. El “Ciclón” cerró todos los conductos internos, forzando al Junior a buscar alternativas mediante disparos de media distancia. Fue por esta vía que el local logró inquietar en un par de ocasiones, destacándose un potente remate de Jesús Rivas; quien tras recibir una asistencia de Yeison Suárez en la frontal del área, sacó un derechazo colocado que exigió a Alexis Martín Arias, quien respondió con solvencia recostándose sobre su palo izquierdo.

Pese a su postura cautelosa, Cerro Porteño nunca renunció a la ofensiva; se mantuvo al acecho permanente, logrando inquietar con transiciones rápidas. La primera ocasión clara nació de los pies de César Bobadilla, quien rompió la línea de volantes para capitalizar una gran combinación por izquierda entre Jonathan Torres y Pablo Vegetti. Tras un pase preciso del “Bocón”, el juvenil se internó en el área y ensayó un derechazo que, tras un leve desvío en Lucas Monzón, terminó perdiéndose por encima del larguero del la portería defendida por el uruguayo Mauro Silveira, quien en el epílogo de la primera mitad, volvió a responder firme ante un remate de Fabricio Domínguez Huertas.

La etapa complementaria inició bajo un asedio constante del Junior, que comenzó a inclinar la cancha hacia un terreno del elenco azulgrana, desgastado por el rigor físico y el sofocante calor de Cartagena. La primera aproximación de peligro en el segundo tiempo del anfitrión nació de la visión de Teo Gutiérrez, quien filtró un balón al área para Guillermo Paiva. El paraguayo descargó de primera intención, dejando a Jhonier Guerrero de cara al arco; sin embargo, el derechazo del lateral impactó en la cara externa de la red, terminando en una falsa alarma para la visita.

Pese a la presión, Cerro Porteño supo gestionar los hilos del encuentro y con astucia logró sostener la mínima ventaja en el marcador. Al ceder la posesión, el “Ciclón” jugó con la creciente desesperación del elenco comandado por Alfredo Arias, sosteniéndose en una propuesta que exigía un despliegue físico generoso, coordinación milimétrica en los desplazamientos y una concentración absoluta. Esta solidez, especialmente férrea en la última línea, blindó la portería de Alexis Martín Arias, quien gracias al aceitado esfuerzo colectivo, transitó el tramo final sin mayores sobresaltos.

Gracias a esta victoria, Cerro Porteño garantiza su presencia en el calendario internacional del segundo semestre. El “Ciclón” de Barrio Obrero se asegura, como mínimo, el tercer lugar del grupo, plaza que otorga el acceso a los play-offs de la Copa Sudamericana. Sin embargo, la ambición del conjunto dirigido por Ariel Holan apunta más alto: el boleto directo a los octavos de final de la Copa Libertadores. El camino hacia ese objetivo real tendrá dos estaciones definitivas: una visita ante el líder Palmeiras y el cierre de la fase de grupos en casa, recibiendo a Sporting Cristal.