Desde el inicio de la cuarentena sanitaria en el país (mediados de marzo) se registró una fuerte reducción de ingresos en los hogares, ya sea por despidos o suspensiones laborales (unas 88.000 suspensiones), así como también para los cuentapropistas y aquellos que se desempeñan en actividades no enmarcadas dentro de la formalidad.
Según un Informe de Política Monetaria del BCP (Ipom), esta menor disponibilidad de ingresos ha limitado también a los ciudadanos su capacidad de compra o consumo de bienes y servicios. Sin embargo, se espera que los programas de ayuda social del Gobierno contribuyan a mitigar este efecto. Con respecto al PIB total del país, el BCP estima una retracción del 2,5% por secuelas del covid-19, la peor retracción que sufrió nuestro país desde 1983.