La explotación del yeso tendrá millonarios beneficios económicos

Roque González Vera PABLO LAGERENZA, Alto Paraguay. Estudios técnicos revelan que el yacimiento de yeso en el Parque Nacional Defensores del Chaco se encuentra apenas a 80 centímetros de la superficie, lo que abarata el proceso de extracción. La existencia comercializable del mineral se estima en 440 mil toneladas. Con los precios actuales, el rendimiento económico supera los 26 millones de dólares, con una explotación de 10 años. ¡Buen negocio!

El yeso mineral pertenece a la familia de los sulfatos. Es incoloro, blanco, amarillo rosa o rojo, de transparente a opaco, con brillo nacarado y rayas blancas. Es flexible e inatacable por los ácidos, muy poco soluble en el agua y al ser calentado pierde la transparencia, tornándose blanquecino.

Se emplea en la construcción. El yeso, cuando es calentado hasta 120 grados, pierde tres cuartas partes de agua de cristalización y se transforma en una masa blanca que es molinada a polvo.

Al ser mezclado de nuevo el polvo con agua, la absorbe en algunos minutos y se endurece, recuperando su consistencia. Calcinado hasta 400 grados pierde la totalidad del agua de cristalización y se transforma en anhidrita, cuyo polvo mezclado con agua, fragua muy lentamente, lo que le permite adquirir gran dureza.

Para la fabricación de cemento portland, la Industria Nacional del Cemento (INC) utiliza como componente de su producto 4.36 por ciento de materia prima (yeso), lo que representa un volumen anual de 35 mil toneladas, importadas actualmente de la Argentina, lo que implica para INC una inversión anual promedio de dos millones de dólares, en la compra del producto.

El único sitio en el Paraguay donde se encuentran yacimientos de yeso es el Parque Nacional Defensores del Chaco, específicamente en la zona del fortín Cap. Pablo Lagerenza, en el departamento de Alto Paraguay.

De acuerdo a estudios técnicos realizados por la Corporación Minera Paraguaya, que llegó a explotar en forma ilegal el mineral dentro del área protegida, el sector afectado a la explotación se delimita en 650 mil metros cuadrados.

En dicha superficie se localizaron niveles de contenido de yeso de hasta 76 por ciento, lo que indica un stock de yeso de aproximadamente 409 mil metros cúbicos, lo que da un total de 731 mil toneladas de yeso con rendimiento y pureza del 60 por ciento. Esto significa que la existencia de yeso comercializable es de aproximadamente 440 mil toneladas. A un precio de mercado de 60 dólares, el beneficio económico será de ¡26 millones de dólares!, en un lapso aproximado de 10 años de explotación, con el agregado adicional de que el mineral se encuentra a escasos 80 centímetros del suelo, lo que abarata el costo de explotación porque no se requiere maquinaria sofisticada para su extracción.

Esos 26 millones de dólares, con un mercado asegurado en el país y con posibilidades de exportación a Brasil y Bolivia, explican el interés de jefes militares por mantener el control de los yacimientos de yeso ubicados dentro del parque nacional.

Las vetas principales están situadas en las inmediaciones del fortín Pablo Lagerenza, asiento de la 5ta. División de Infantería, unidad militar que reclama la propiedad de 20 mil hectáreas dentro del parque nacional. Para dar fundamento a su reivindicación exhibe un título de propiedad expedido por el Instituto de Bienestar Rural en 1984, casi 10 años después de la creación del área protegida, que fue en 1975 por decreto del Poder Ejecutivo. Es decir, el título de las Fuerzas Armadas no tiene validez.

Por otro lado, un oficial retirado del Ejército, el coronel Dionisio Chávez Altuman, compró tierras de colonos que abandonaron la colonia San Alfredo, que también se superponen con la superficie del Defensores del Chaco y coinciden con el sitio donde se encuentran los yacimientos de yeso.

El yeso mueve la ambición de jefes militares inescrupulosos. Un mercado asegurado de dos millones de dólares anuales, en la cementera nacional, es suficiente motivo para intentar el despojo del Defensores del Chaco.

Ya se tienen precedentes, entre 1992 y parte de 1994, cuando la Corporación Minera Paraguaya, en complicidad con oficiales superiores de la 5ta. División de Infantería, entonces comandada por el general Eumelio Morel Garay, ingresó dentro del parque nacional para extraer el mineral.

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