Pequeños ganaderos no renuncian a ocupaciones

PUERTO LA VICTORIA, Alto Paraguay. En las tierras de Carlos Casado S.A. existían cuatro grupos de pequeños ganaderos que tenían autorización para introducir sus animales en los campos de la empresa. Tres de ellos fueron reubicados por Victoria S.A., mientras que el último núcleo, situado a 10 Km. del casco urbano, se niega a abandonar la ocupación, donde tienen 500 cabezas de ganado.

La sequía golpea con fuerza al Alto Paraguay. Pasaron siete meses sin precipitaciones de importancia en la región. Las secuelas de este fenómeno se reflejan en el pálido paisaje que se extiende a lo largo del camino. Ante la vista se extiende un tenue manto de color amarillo, que parece cubrir hasta el mismo horizonte.

En el Chaco, el período de seca coincide con los meses de invierno. La sequía golpea por igual a grandes y pequeños productores. El agua escasea para todos y la naturaleza se encarga en igualar a ricos y pobres en la misma necesidad.

A 10 kilómetros del casco urbano de La Victoria, un grupo de ocho pequeños ganaderos realiza tremendos esfuerzos para evitar la mortandad de sus animales. Son poseedores de 500 cabezas de ganado, que constituyen todo el patrimonio disponible para sus familias.

Se encuentran en este sitio desde hace 12 años, donde se instalaron con autorización de la entonces propietaria de las tierras: Carlos Casado S.A. Esta empresa permitió a pequeños ganaderos que dieran de pastar al ganado en diversos campos naturales situados en los alrededores del casco urbano.

Esta situación tuvo un drástico giro con los nuevos dueños. Victoria S.A., que administra los bienes de la Secta Moon, resolvió agrupar a los pequeños ganaderos en un campo situado a tres kilómetros del casco urbano, con la propuesta de montar en el sitio un corral y brete, tajamar, alambrado. Ofreció igualmente asistencia técnica especializada en inseminación y mejoramiento genético, incluyendo canales de comercialización.

La propuesta despertó desconfianza. En opinión del sacerdote Martín Rodríguez, párroco de La Victoria, los pequeños ganaderos tienen más de 30 años actividad en los campos de Casado S.A. ‘‘La Secta Moon les hace la vida imposible a estas personas. Quieren que salgan de los sitios que ocupan, para que pierdan todos los derechos que tienen adquiridos. Aquellos que aceptaron ahora no tienen dónde hacer pastar sus vacas’’.

Llegamos hasta Km.10 para conocer el sitio y conversar con los pequeños productores. De ocho que están aún en el sitio, dos confirmaron que aceptarán la oferta de la empresa y se reubicarán. Argumentaron que no tienen muchas posibilidades de seguir adelante, sin apoyo adecuado. ‘‘Vamos a arriesgarnos y confiar. Ojalá no nos equivoquemos’’, dijeron.

De cuatro núcleos que existían en la propiedad, solo queda Km.10. Los restantes se desmantelaron, para dirigirse al campo ofrecido. La resistencia a salir surge del temor a perder toda posibilidad de reclamo a Victoria S.A. Son 12 años que consideran como derecho adquirido seguir en las tierras que ocupan, con la esperanza de llevar a cabo un juicio de usucapión, que luego les permita acceder a la tierra propia.

Victoria S.A. presiona para que abandonen el lugar. En este momento están trabajando en los alrededores topadores que están preparando el campo para iniciar un programa de reforestación, con la intención de aprovechar un sector que ya fue desmontado en tiempos de Casado.

¿Cuántos siguen en Km.10? Hasta ahora ocho, pero dos saldrán en los próximos días. El tema de fondo es determinar si realmente tienen opciones para quedarse en la ocupación, porque en realidad la autorización escrita que extendió Casado S.A. implica el reconocimiento de un permiso otorgado por la propietaria, lo que desecha el argumento de ocupantes de buena fe.


PRÓXIMA NOTA: Opciones laborales en La Victoria.
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