“Veinte personas inocentes de El Paso perdieron la vida”, dijo el gobernador de Texas, Greg Abbott, en una rueda de prensa.
“Un día que para alguien habría sido normal ir tranquilamente de compras se convirtió en uno de los días más mortíferos de la historia de Texas”, agregó.
Por su parte, Greg Allen, jefe de la policía de El Paso, en la frontera con México, precisó que los heridos son 26 y confirmó que el sospechoso es “un hombre blanco de 21 años”, quien está bajo custodia.
Asimismo, Allen informó que “tenemos un manifiesto de este individuo que indica, en cierta medida, un posible vínculo con un crimen de odio”.