KABUL (AFP). La firma formal del acuerdo está prevista para el 29 de este mes, pero este fin de semana ya está anunciado el inicio de una tregua.
“El crédito va para el presidente” Donald Trump, dijo un alto funcionario a la prensa este mes, antes del anuncio ayer de la tregua.
Las conversaciones de paz con los talibanes y el retiro de las tropas estadounidenses fue uno de los principales promesas de la campaña presidencial de Trump.
Estados Unidos lleva más de un año negociando con los talibanes para lograr un acuerdo de retirada de sus tropas a cambio de garantías para los talibanes y la promesa de que los insurgentes participen en diálogos de paz con el ejecutivo afgano.
Una disminución de la violencia podría demostrar que los talibanes son capaces de controlar a sus fuerzas y que actúan de buena fe de cara a firmar un acuerdo, que permitiría la retirada de la mitad de los entre 12.000 y 13.000 militares que Estados Unidos tiene desplegados en Afganistán.
Aunque la llamaron “reducción de la violencia”, el acuerdo marcaría un giro importante en el conflicto y allana el camino para la firma de un acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes sobre una retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán tras más de 18 años en el país, a cambio de garantías de seguridad de los insurgentes.
Tanto el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, como los talibanes publicaron comunicados afirmando que habían acordado firmar un pacto el 29 de febrero en Doha, tras una semana de tregua parcial.
“Después de que comience a aplicarse correctamente este compromiso (de reducción de la violencia) se espera la firma del acuerdo entre Estados Unidos y los talibanes”, dijo Pompeo en un comunicado, y señaló que las negociaciones entre los talibanes y el gobierno afgano “empezarían poco después”.
“Las fuerzas de seguridad afganas permanecerán en estado de defensa activa durante la semana” advirtió el presidente afgano, Ashraf Ghani, en un discurso televisado, en el que precisó que la tregua arrancará a medianoche del viernes al sábado de la semana que viene (16:30 del viernes, hora paraguaya).
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, manifestó su satisfacción por el acuerdo en un comunicado y afirmó esperar que este sirva para alcanzar “una paz duradera” y “garantizar que el país nunca más sea un refugio seguro para los terroristas”.
Rusia elogió el acuerdo, como un “acontecimiento importante” para la paz.
Un largo conflicto
La guerra en Afganistán, inició el 7 de octubre de 2001 en respuesta a los atentados del 11 de septiembre contra Estados Unidos.
Osama bin Laden, líder del grupo terrorista Al Qaeda fue indicado como el responsable de dichos ataques, y éste estaba refugiado en Afganistán, protegido por los talibanes, un grupo fundamentalista que gobernaba tiránicamente ese país en ese entonces.
El Pentágono no publica el número exacto de sus tropas implicadas en esta operación antiyihadista estadounidense, pero indica que “unos 14.000” miembros de sus fuerzas armadas están en Afganistán.
Se calcula que Estados Unidos tiene desplegados en estos momentos unos 8.000 soldados, seguido de Alemania (1.300), Reino Unido (1.100), Italia (900), Georgia (870) y Rumanía (800).