BUENOS AIRES (EFE, AFP). Según la Secretaría de Finanzas, a finales de diciembre último la deuda bruta de Argentina ascendía a US$ 323.177 millones, el 44% emitida bajo legislación extranjera.
Un país es considerado en default cuando no cumple total o parcialmente con sus acreedores. Esos pueden ser locales o extranjeros e incluso organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La deuda en títulos públicos de mediano y largo plazo suma unos US$ 194.000 millones, un 80% en moneda extranjera.
Pero la concentración de vencimientos en el corto plazo es preocupante: este año el país deberá afrontar compromisos de capital por US$ 48.968 millones y de intereses por US$ 14.838 millones.
La prima de riesgo que mide JPMorgan se ubicaba en los 2.512 puntos, cifra que no se daba desde comienzos de septiembre de 2019, cuando el país se encontraba en plena campaña para las elecciones de octubre y arrastraba las fuertes turbulencias en los mercados que generaron los resultados a favor del entonces opositor Fernández en las primarias de agosto.
A esta situación se suma la fuerte caída del principal indicador de la Bolsa de Buenos Aires, el S&P Merval, que poco después del mediodía registraba un negativo del 3,05 %.
En un contexto marcado por la negociación del pago de la alta deuda externa y los efectos del coronavirus en el mundo, en los mercados ya hablan de un inminente incumplimiento de obligaciones.
“El contexto internacional está condicionando a todos los mercados emergentes” como Argentina, explicó el economista Gustavo Ber, quien destacó las “pocas defensas propias” del país, ya que a los efectos negativos de la epidemia del coronavirus en los mercados internacionales se suma a la incertidumbre interna por la deuda argentina.
Por su parte, el dólar se mantenía estable ayer en 64 pesos argentinos debido a las fuertes restricciones cambiarias que pesan en el país, lo que genera mayores vaivenes en las cotizaciones en el mercado informal.
“El mercado parece perder la paciencia con el juego de póker del Gobierno... Cada vez parece más difícil evitar un ‘default más amplio’”, escribió el economista Miguel Boggiano.
Un equipo técnico del Fondo Monetario Internacional llegó el lunes pasado a Buenos Aires para continuar las reuniones con el Gobierno de Fernández sobre su programa económico y la estrategia de negociación de la reestructuración de su abultada deuda pública.