REDACCIÓN INTERNACIONAL (EFE, AFP). Las diversas regiones del mundo comienzan a sufrir el impacto del “gran confinamiento” en sus economías y, principalmente en el empleo y la fuente de ingresos de los negocios más pequeños.
Por ejemplo, la tasa de desempleo de la eurozona creció una décima en marzo frente a febrero, y avanzó del 7,3% al 7,4%, mientras que en los Veintisiete también se incrementó una décima y pasó del 6,5% al 6,6%.
España anotó, junto con Chipre, el mayor incremento de toda la UE en su tasa de paro durante marzo respecto a febrero, ya que creció nueve décimas porcentuales y pasó del 13,6% al 14,5%.
En Estados Unidos, más de 3,8 millones de personas solicitaron la semana pasada las prestaciones del subsidio por desempleo, con lo que son ya casi 30 millones quienes lo han hecho en seis semanas en medio de la crisis por la pandemia del coronavirus.
El desempleo en Estados Unidos subió del 3,5% en febrero al 4,4% en marzo, pero los expertos apuntan que el indicador se disparará en abril a medida que se van acumulando el impacto negativo de la pandemia.
Después de Estados Unidos, Europa y México confirmaron ayer el desastre económico que ha desatado el nuevo coronavirus, que ya dejó más de 10.000 muertos en América Latina, pero parece flaquear en Asia.
La economía de la zona euro en su conjunto se contrajo un 3,8% en el primer trimestre de 2020, su mayor caída histórica, anunció Eurostat, una tendencia a la baja que se extiende a nivel nacional: -5,8% del PIB en Francia, -4,7% en Italia y -5,2% en España.
“Europa está experimentando un impacto económico sin precedentes en los tiempos modernos”, advirtió el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni, llamando a los países del bloque a poner en marcha un plan de reconstrucción fuerte.
Pero el bloque no es el único. México anunció ayer una contracción del 2,4% del PIB entre enero y marzo, la mitad de la caída anunciada la víspera en Estados Unidos, donde se solicitaron 30 millones de subsidios por desempleo desde marzo.
Para enfrentar el impacto económico de la pandemia, el parlamento de Japón aprobó por su parte un presupuesto extraordinario de unos 240.000 millones de dólares. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una caída del 5,2% del PIB nipón en 2020.
La coyuntura económica también se traduce en un aumento del desempleo en la zona euro al 7,4% en marzo y catastróficos balances, como el del banco BBVA que anunció una pérdida neta de 1.792 millones de euros (unos 1.945 millones de dólares) en el primer trimestre.
El Banco Central Europeo (BCE), que estimó la contracción en la zona del euro entre el 5% y el 12% en 2020, abrió la puerta ayer a extender su plan de emergencia basado en la compra masiva de deuda más allá de fines de año.