El director del Hospital de Trauma, Agustín Saldívar, señaló a ABC que la joven Lourdes sufrió un disparo en la tetilla izquierda. El proyectil de milagro no afectó el corazón y finalmente causó daños menores en uno de los pulmones, lo que generó una hemorragia que pudo ser controlada por los médicos.
Sin embargo, su hermano recibió cuatro tiros, el primero en el pecho lado izquierdo y el segundo en el costado, este fue el que más daño le causó, ya que lo atravesó de derecha a izquierda. Luego fue herido en el brazo y la pierna. El niño sigue en terapia intensiva con respiración asistida.
Por otra parte, responsables del Hospital Rigoberto Caballero confirmaron que el suboficial Casco nunca fue asistido por el departamento psiquiátrico de la institución. También señalaron que en el examen que se practicó al uniformado en el 2017 para su ascenso, tampoco se detectaron indicios de problemas mentales.