LUQUE (Gladys Villalba, corresponsal). Digna Evangelista Cáceres (49) vive en la compañía Maramburé de esta ciudad con sus dos hijos, Digna Beatriz (19) y Hugo Alberto (22), además de sus nietos y nuera. La mujer asegura que su familia es el timón que la mantiene viva y sobre todo fuerte.
Debido a la enfermedad y al tratamiento al cual es sometida debió alejarse de las aulas donde enseñaba. Explicó que todo comenzó en el 2016 y que existen tres momentos en su vida que fueron difíciles de afrontar.
“El primer momento fue cuando el médico me dijo que tenía cáncer. No quise aceptar y menos someterme al tratamiento, pero mi hija fue mi fortaleza. A Hugo (su otro hijo) le costó mucho asumir mi nueva realidad. El segundo fue luego de la cirugía y fue en ese instante donde me aferré a la fe y la esperanza en Dios. El tercer momento, fue cuando mi nieta se iba a bautizar y yo ya me había hecho la primera quimioterapia y no tenía cabello, no me sentía cómoda. No era yo”, relató.
Señaló que ahora está en proceso de jubilación y durante unos tres meses no percibirá el salario correspondiente. Ante esta y otras situaciones, Digna decidió elaborar variados tipos de artesanía para poder solventar la compra de medicamentos, alimentos y cubrir los gastos de traslados al hospital. Uno de los remedios que consume cuesta G. 800.000 y debe comprarlo cada 30 días.
Distracción
La mujer, pese a su lucha contra la enfermedad, siguió trabajando en su casa elaborando bellos y prácticos artículos para regalar, como guampas, bombillas y bolígrafos decorados artesanalmente. También tiene termos forrados, bandejas de desayuno tazas y cucharas personalizadas, hoppies, entre otros.
“No puedo negar que comencé haciendo este trabajo por necesidad y ahora lo hago por distracción. Todos mis productos los vendo por internet, tengo una página en Facebook que se llama Creaciones Eva”, añadió.