Con camiones volquetes y acompañado con la Policía local, cerró cinco entradas con arena. Después revió su determinación y volvió a limpiar las rutas de acceso a Santiago.
Larré argumentó que no tiene personal ni suficiente policía para el control sanitario de las personas que ingresan a la ciudad. Ante la preocupación de la gente y como una forma de controlar, “dejé la entrada principal, pero luego tuve que volver a sacar toda la arena a raíz de la presión de la gente”, dijo el intendente.