Tomás Vera (67), quien ayer a las 8:00 ofrecía sus frutas en la plaza La Esperanza de Lambaré, criticó las reglas de la SEN: “Hay muchas personas que acceden al IPS mediante sus hijos que ganan el sueldo mínimo (que los inscriben en el ente); entonces, se quedan sin poder conseguir la ayuda del Estado y deben continuar saliendo a la calle para vender cualquier cosa”, señaló.
En su caso, hasta hace poco era chofer de transporte. Se quedó sin trabajo y pidió a la comisión vecinal la venia para vender frutas en la plaza. Otros vendedores que prefirieron no proporcionar sus nombres señalaron que consiguen más dinero vendiendo en la calle.