“Los pacientes llegaron con cuadros de tos seca. En esos días todavía no teníamos pacientes con estos síntomas. Luego tenían fiebre y mediante estudios de radiografía se veía el daño de una neumonía”, manifestó.
Su primera experiencia con un caso de covid-19 fue el paciente número 2 del país, que vino de Córdoba. “Él ya era mi paciente, yo le hacía sus estudios, me llamó y quería consultar, contactamos con él. Empezó con tos, fiebre; a los ocho días tuvo dificultad respiratoria. Se internó y en 24 horas entró a terapia. Tuvo una mala progresión, no respondía a los antibióticos. Había consultado con otros colegas, que le habían dado antibióticos. Pedimos tomografías, ya ahí los hallazgos eran de patología muy sugerente del covid-19”, rememora.
El doctor Fusillo también tuvo que cumplir con la cuarentena una vez corroborado dicho diagnóstico. “Como tuve contacto cercano, entré en cuarentena y todos los días recibía informe, y pude acompañar todo el proceso, que fue muy agresivo para este señor, igual que otros pacientes en el Ineram. Eran hombres mayores de 60 años. Hubo, sin embargo, un paciente menor de 60 años, que no vi. Hay menos casos de mujeres, aunque ya tenemos una víctima –fatal– de sexo femenino de 76 años que no pudo responder”.
“Tomé las precauciones porque es parte de mi especialidad, pero tuve temor por mi familia, por mi padre de 72 años”, añadió.
Se le preguntó si la secreción rosada en los pacientes que ingresan a terapia se debe a que la sangre entra a los pulmones, y respondió: “No llegamos a ver sangre, la secreción rosada es por edema del pulmón, lleno de líquido que se ve en todos los infecciosos pulmonares, es lo que está descripto. Nuestra experiencia con pacientes en terapia no fue buena, por momentos mejoran y después terminan yéndose”, dijo apenado.
“Luego de cinco días de contagio tiene síntomas vagos, molestia en la garganta, tos seca, pérdida del olfato, dolor de cabeza. La fiebre empieza dos o tres días después. En los siguientes siete días vamos a tener idea si evoluciona para algo grave o de manera benigna. Si evoluciona bien el cuadro va a ir bien, pero si no, en el día 7 u 8 aparece la dificultad respiratoria, en el día 10 al 12 entra en terapia”, explica.