Presidente llevó su “hinchada” para que le hiciera hurras

Varios seccionaleros que lograron “colarse” en la sala bicameral de sesiones del Congreso prorrumpieron en hurras al presidente Nicanor Duarte Frutos cuando finalizó su discurso. Afuera, esperaba al mandatario un grupo de la barra brava de Olimpia para ovacionarlo. El “espectáculo” fue presenciado por los embajadores y representantes de todos los países acreditados.

Apenas culminó Nicanor su discurso, los seccionaleros que estaban presentes comenzaron a hacer hurras al Presidente de la República, quien los saludó sonriendo. Los dirigentes de base del Partido Colorado ocupaban lugares correspondientes al cuerpo diplomático y funcionarios del Estado.

Nadie pudo explicar cómo pudieron ingresar estas personas a la sala, teniendo en cuenta que la invitación estaba reservada para el cuerpo diplomáticos, miembros del Poder Judicial y altos funcionarios estatales.

El presidente del Senado, Miguel Abdón Saguier, dijo que, evidentemente, hubo una error del sistema de protocolo. Indicó que estas personas no estaban invitadas.

Saguier lamentó también que Duarte Frutos recurra a estas “picardías”, que son desubicadas. Sin embargo, consideró que ya el pueblo se va a encargar de señalarle sus errores.

La presencia en la sala bicameral de los seccionaleros obligó a agregar más sillas. Algunos funcionarios quedaron casi fuera del recinto, como el defensor del pueblo, Manuel María Páez Monges.


BARRA BRAVA DE OLIMPIA

En la escalinata del Congreso esperaba al Presidente para ovacionarlo un grupo de la barra de Olimpia, encabezado por Adolfo Trotte. Nicanor se quedó expresamente para saludar. Otro que fue ovacionado fue Víctor Bernal, director paraguayo de Itaipú.

Tampoco en este caso hubo explicaciones cómo fue que esta gente accedió a ese lugar, teniendo en cuenta que era una zona de seguridad, con control de la guardia militar presidencial, que no dejaban pasar vehículos ni personas antes, durante y después de la ceremonia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD