Luego de que fuera noticia que Boris Johnson salió airoso en su batalla contra el covid-19, esta semana es nuevamente noticia por algo relacionado a hospitales.
Johnson se salvó del coronavirus para poder recibir a su hijo, el primero que tiene con su prometida Carrie Symonds. La llegada del primogénito de la pareja trae un aire fresco en medio de las medidas de confinamiento y las críticas por la forma en que abordó el problema del coronavirus en la primera etapa pero que luego fue corregido.
A lo largo de la tarde de ayer, Isabel II mantuvo la habitual audiencia semanal con Johnson, que, según anunció su despacho oficial de Downing Street, se tomará una breve baja paternal a finales de año, para centrarse ahora en abordar la crisis generada por el covid-19.
Desde que se decretó el confinamiento a finales de marzo, estas reuniones semanales se han celebrado por teléfono, ya que la soberana, de 94 años, se encuentra en su residencia de Windsor, a las afueras de Londres.
Durante los días en que Johnson estuvo hospitalizado para tratarse del coronavirus, que lo llevó a ser internado varios días en la unidad de cuidados intensivos, sus funciones quedaron en manos del ministro de Exteriores, Dominic Raab.
Fue Raab el encargado de responder hoy a las preguntas semanales al primer ministro en la Cámara de los Comunes y de presentar la rueda de prensa diaria sobre los avances en la gestión de la pandemia.
Johnson, de 55 años, y Symonds, de 32, anunciaron este miércoles que han tenido a “un niño sano” en un hospital público de Londres y que tanto él como la madre se encuentran “muy bien”.
Otros cuatro hijos
El primer ministro, que vive con Symonds en la residencia oficial de Downing Street (Londres) , es padre de otros cuatro hijos con su segunda esposa, Marina Wheeler, de la que está divorciado.
El líder conservador ha regresado esta semana a su trabajo al frente del Gobierno tras recuperarse del covid-19, mientras el Reino Unido sigue en confinamiento para combatir la pandemia del coronavirus. EFE