Treinta años de aventuras en el Pantanal

El álbum fotográfico Pantanal paraguayo resume tres décadas de idas y venidas a ese paradisíaco mundo ubicado en el Alto Paraguay y que fue explorado del derecho y del revés por el periodista Roque González Vera. El autor nos habla de su experiencia inmortalizada en maravillosas imágenes y del abandono que, paradójicamente, salvó toda esa naturaleza.

Una embarcación surca el río Paraguay a su llegada al Pantanal.
Una embarcación surca el río Paraguay a su llegada al Pantanal.iruc

El Pantanal paraguayo es una de las regiones más olvidadas de nuestro país. Pero, resulta irónico que justamente esa condición le haya permitido seguir hasta nuestros días con un buen estado de conservación, para lo cual también han contribuido las ecorregiones que la circundan el Chaco Seco y el Cerrado, cuyas fotografías también están plasmadas en la obra. De hecho esto se destaca en la presentación de la oficina en Paraguay de la Organización Mundial de Conservación (WWF) que brindó su apoyo para la publicación de las fotografías.

- En 32 años ¿cuántas veces fuiste al Pantanal? Conoces todos los rincones o todavía te falta mucho?

- Creo que perdí la cuenta de las oportunidades en que me tocó realizar coberturas periodísticas en la zona del Pantanal. Tuve la suerte de recorrer Bolivia, Brasil y obviamente nuestro país. De esa inmensa región, el área que mejor conozco es el Paraguay. Estoy seguro de que existen rincones donde no he podido llegar (aún) pero sí tuve la suerte de recorrer buena parte de una ecorregión única.

-Y en estas tres décadas ¿qué cambios notorios se ve sobre el pantanal, ya sea por efecto de la mano del hombre, el cambio climático?

- En el caso del Pantanal paraguayo, felizmente se ven pocos cambios. Aunque sí se puede alertar sobre el aumento de la deforestación. Está creciendo a un ritmo vertiginoso sin que las autoridades nacionales realicen una intervención que pueda poner fin a la destrucción de los bosques. La deforestación, en algunos casos, llega hasta la misma ribera del río Paraguay con todas las secuelas negativas que ello implica. Tiene un impacto negativo sobre el Pantanal en su conjunto porque afecta severamente el régimen de lluvias.

- La primera vez que fuiste al pantanal debió ser todo un periplo... ¿cómo fue? Cuantos días llevó? Cuál es la diferencia con ir ahora?

- En 1990 me tocó viajar por primera vez al Pantanal. El recorrido duró 32 días, lapso en el cuál exploré la ribera del río Paraguay desde Corumbá (Brasil) pasando por Puerto Suárez (Bolivia) para concluir en Bahía Negra. La tremenda diferencia con viajar en este momento es el estado de los caminos. Ahora se encuentran mejor mantenidos. En los años ‘90 era un suplicio el viaje, pero en contrapartida se disfrutaba mucho más de la aventura de internarse por caminos que apenas constituían una senda.

- Siendo así, habrás sido testigo de la extinción de algunas especies o desaparición paulatina... Por ejemplo, ¿qué se puede echar de menos?

- El ciervo del pantano es una de las especies en peligro crítico de extinción. Con anterioridad (10 años atrás) era relativamente común encontrarlo en los esteros que se extendían a lo largo del río Paraguay. Hoy día, observar uno ya puede considerarse un privilegio. La caza de estos animales es despiadada.

- Cómo diferenciamos el Pantanal paraguayo del brasileño? Como se fijan limites a un ecosistema unico e integrado?

- El ecosistema no conoce de límites. Las fronteras fueron impuestas por el hombre. La naturaleza pasa por encima de las demarcaciones arbitrarias de los humanos. Pero marcando diferencias, el Pantanal brasileño se encuentra más desarrollado, con un mayor nivel de explotación, pero el gobierno brasileño realiza mayores esfuerzos para preservar esa ecorregión. En Paraguay aún son incipientes los esfuerzos.

- ¿Cuál es el momento del día más bello para una fotografía del Pantanal?

- La temporada otoño-invierno es la mejor para tomar fotografías, ante la posibilidad de encontrar cielos luminosos, completamente despejados. En mi caso, considero el atardecer el mejor momento.

- ¿Alguna situación peligrosa o muy riesgosa que viviste en el Pantanal?

- Un momento de mucha tensión me tocó vivir en 1990. Acompañaba una patrulla de la Policía Forestal del Brasil cuando cazadores furtivos fueron descubiertos y comenzaron a disparar hacia nuestras embarcaciones. Uno de los oficiales me tiró en el piso de la lancha, a modo de protección, y desde allí comenzaron a disparar junto con los otros oficiales hacia el sector de donde provinieron los disparos.

- En tres décadas seguro hay muchísimas anécdotas ¿cuáles no se te borran?

- Anécdota? En mi primer viaje al Pantanal, en 1990, me tocó llegar a Puerto 14 de Mayo, al sur de Bahía Negra, a orillas del río Paraguay, cuando se rompe el eje de la carreta que transportaba mis víveres. Cayó en un pozo al cruzar un riacho. Toda mi comida se perdió y lo único que pude salvar fueron dos bolsas de arroz, de un kilo cada una. Arroz hervido fue mi alimento durante 8 días, desayuno, almuerzo y cena. Toda una aventura y una lección de supervivencia.

Plan de ordenamiento

“Las áreas protegidas y los diversos emprendimientos humanos tienen un impacto en su conjunto, por lo tanto

la protección del Pantanal está vinculada también a aquellas áreas que lo rodean y que son interdependientes.

Hay tareas que lamentablemente siguen postergadas. Una de ellas es la implementación de un plan de ordenamiento territorial que permita el uso racional de los recursos del Pantanal paraguayo. Un plan de ordenamiento territorial puede tener un impacto positivo, entre otras cosas, en el desarrollo del turismo en el Pantanal paraguayo. A diferencia de Brasil, nuestro país apenas si logró implementar algunas experiencias en materia turística en la región del Pantanal”, expone WWF.

Agrega que en los últimos 32 años, el Pantanal paraguayo sufrió pocos cambios. La lejanía y el aislamiento son factores que permitieron la preservación privilegiada de un ecosistema único. En contraste, en el Chaco Seco los

cambios son notorios como resultado del acelerado proceso de deforestación para ampliar fronteras agropecuarias.

Aun es necesario avanzar en el fortalecimiento de las instituciones gubernamentales responsables de preservar la biodiversidad; del mismo modo se requiere dotarlas de los medios necesarios para una adecuada gestión.

Buena parte de los triunfos en torno a la preservación de las áreas protegidas, como es el caso del Parque Nacional Defensores del Chaco, fueron resultado de movilizaciones ciudadanas y denuncias de los medios de comunicación.

La responsabilidad de seguir disfrutando del Pantanal cae en buena parte sobre las espaldas de una ciudadanía que demuestra sobradamente su compromiso con la preservación del ecosistema.

Esta colección de fotografías pretende mostrar lo mucho que aún tenemos en recursos. Y sobre todo que vale la pena sumar nuestro esfuerzo al desafío de preservar los bienes ambientales del país en beneficio de la sociedad”, concluye la presentación de la obra, para leer y disfrutar.

El álbum

La presentación del álbum fotografíco estuvo a cargo del fotógrafo salvadoreño David Paredes y el Dr. Karim Musálem, director de conservación en Paraguay de la Organización Mundial de Conservación (WWF).

El álbum fue editado bajo la dirección de Roque González Vera. Incluye 210 páginas con fotografías color en alta definición, texto explicativo e infografía descriptiva. Aparte del castellano, el texto fue traducido al inglés e italiano.

Ficha técnica: Fotografías, Roque González Vera; Diseño gráfico y diagramación, Carlos Curi Viapiana; Edición, Roque González Vera - Carlos Curi Viapiana; Post edición, Daniel González Escalada - Nelson Zapata; Post producción, Carlos Curi Viapiana; Fotocromía, José Prieto Taller; Corrección de estilo, Dr. Rufo Medina; Traducción al italiano, Sara Senzacqua; Traducción al inglés, Romina Planas; Nomenclatura científica, Lucy Aquino.

pgomez@abc.com.py

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