Literatura íntima

La vanguardia cultural, reflejada en múltiples expresiones artísticas y sociales, halla nuevos espacios y canales para la interacción entre los ejecutores de la pieza y su público, reinventando así el proceso creativo.

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Eduardo Barreto (37) es uno de los gestores que, desde varias esferas y hace ya tiempo, persigue traspasar los límites establecidos, conjugando ingenio y valores latentes.

Es diseñador gráfico graduado en la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción (UCA), institución en la que también cursó Ciencias de la Comunicación. Asimismo, se formó en Artes Visuales en el Instituto Superior de Arte (ISA).

Desde el 2007 ejerce la docencia en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte de la Universidad Nacional de Asunción (FADA/UNA). En el 2009, el Ministerio de Cultura español lo becó para que ejerciera labores de diseño en el madrileño Museo de América.

Realizó y coordinó varios talleres y proyectos en entornos como el Centro Cultural de España Juan de Salazar (CCEJS); la Casa de la Juventud, en Villarrica; el movimiento Kuña Pyrenda e, incluso, en la penitenciaría de Tacumbú.

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Se considera un “intento de poeta”, atrapado entre tiempo y espacio, sintiendo que cada tarde lo espera una tarántula que pasea por su vientre. Ramón/Zulema, cuento de su autoría, fue adaptado al lenguaje audiovisual, conquistando importantes reconocimientos.

Abocado en la actualidad a BienCerca, poesía íntima en lugares públicos, intervención desarrollada desde hace un par de semanas y en cuyo marco lee poesía “íntimamente” apostado en una plaza céntrica, reflexiona acerca de las proyecciones literarias, los inconvenientes que enfrenta y sus nuevos círculos de difusión.

¿Cómo nació en vos el gusto hacia la escritura y cuáles son los estilos que abordás?

Escribo desde chico. “Escribir es una maldición que salva”, dice Clarice Lispector. Hacía las tareas de literatura del colegio no solo para mí, sino también para mis compañeros. Decidí, entonces, que esta inquietud me acompañaría, no sé si siempre, pero hasta ahora sigue conmigo. Empecé con poemas cortos, haciendo catarsis ante lo que me maravillaba o lastimaba. Tomé la poesía de verso libre, porque con la rima y las estructuras (de todo tipo) siempre tuve inconvenientes. En cuanto a la temática, si quiero encasillar lo que hago, exploro y, a través de la palabra, busco transitar diversas relaciones, esas otras formas de amar. Lo homosexual me convoca, para desde ahí tratar de entender y dar voz a lo que voy recogiendo en las vivencias.

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¿Cuál es el proceso creativo de las propuestas literarias, la investigación previa y la construcción social plasmada en ellas?

Mi obra compara al cuerpo con la tierra; un acto sexual con una manifestación, confrontando lo que vivo en el ámbito público con el privado. Estas son las materias primas por excelencia, además de procesos de mucha introspección o sucesos que, para mí, no tienen explicación. Sus posibles respuestas las encuentro en la poesía. El abandono, el silencio, la soledad y el darse al otro son temas como recurrentes, que se contrastan con la desigualdad y las peculiaridades de nuestra lógica o ilógica como país.

¿Cómo percibís hoy la producción literaria nacional?, ¿los temas enfocados? y ¿cómo pensás que podría potenciarse desde las esferas estatales?

La ciudad está movida por eventos, como las tertulias, lanzamientos de libros, revistas literarias y la gente involucrada en ellos. Esto me resulta interesante, es lo que busco y me convoca. Sigo a poetas y escritores que están dentro de mi régimen de afectación. Aún veo ausente al Estado como promotor de políticas culturales, lo cual es clave para fortalecer la literatura con trayectoria o la emergente.

Contanos sobre Ramón/Zulema, tu cuento recientemente adaptado al audiovisual.

Es una obra seleccionada para integrar la revista Lascivia textual. Trata sobre una chica trans que, detrás de una opción laboral diferente, llega hasta una lavandería atendida por una señora muy religiosa, desatando varias acciones.

¿Cómo se dio la adaptación del lenguaje narrativo al audiovisual y el trabajo con el director?

El cuento fue tomado por Ángel Molina, Leticia López y un equipo de gente muy joven, quienes escucharon la lectura que yo le daba, precisamente cuando querían una historia. Ese equipo hizo la adaptación y posterior producción del cortometraje, que obtuvo premios acá, en Argentina y, actualmente, se exhibe en festivales de España, Japón e India. Fue emocionante ver cómo el texto se convirtió en imagen y sonido, en interpretación y música.

Respecto a tu creación poética ligada a la sexualidad y el erotismo, ¿cuál es la recepción del público?, ¿cuáles son los espacios para el debate y el mensaje intrínseco en eso?

Mi creación aún no sale de su zona de confort, es decir, de esas lecturas y tertulias organizadas por los compañeros poetas y escritores. Es producto y respuesta a la sociedad conservadora en la que me crié y en la que, actualmente, me muevo. Por eso creo que se acciona desde ella para contar lo que siente alguien que decidió hablar sobre cómo es amar/desamar a una persona de su mismo sexo. De acuerdo con los comentarios que recibo de gente que desde hace tiempo está en esto, y de otros que se inician, resulta algo muy peculiar por la temática y el abordaje.

¿Cuál es el objetivo principal de tu iniciativa de poesía íntima en las plazas, cómo lo tomó la gente, cómo sentís a tus oyentes y cómo te sentís vos?

BienCerca, poesía íntima en lugares públicos surgió a finales de febrero, para difundirla e invadir a la gente en las plazas, leyendo al oído de transeúntes o conocidos piezas de renombrados escritores. Mi objetivo es explorar el aproximarnos al otro, sin que esto pueda interpretarse como una amenaza, sino como una reconstrucción de puentes entre los habitantes de esta ciudad hostil. Elegí una plaza céntrica –la Juan E. O’leary– y un día –el domingo– para hacerlo, y acabar así con la violencia de la distancia. Las personas se van sumando, y me dicen que les parece agradable y particular. Percibo reacciones como suspiros, respiración, tragadas de saliva, abrazos y rechazos; todo eso suma y es justamente lo que quiero conseguir con el proyecto.

¿Quiénes son tus referentes artístico-sociales nacionales e internacionales y por qué?

Admiro la poesía de Joaquín Morales, animándome a decir que es el autor que instala por primera vez el tema homosexual en nuestra literatura. A nivel internacional, a los autores LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersex) como Ioshua –Josué Marcos Belmonte–, Susy Shock y Naty Menstrual; escritoras trans con una palabra muy poderosa... También a Julio Inverso y Cristina Peri Rossi, ambos de Uruguay; al gran Pedro Lemebel, chileno, con su militancia artística llevada a la palabra, y a Marina Abramovi, de quien tomo su obra desde la performance, pues este acto no es solo sobre poesía, sino sobre incidir en el otro.

Con el deseo de llegar a muchas personas, Eduardo enlaza inspiración y activismo social. “El siguiente paso es moverme hacia los bañados y el interior del país para relacionarnos más. Este año quiero presentar mi primer poemario”, finaliza el artista, quien pretende, sobre todo, articular sus proyectos con el tiempo, y establecer vínculos tangibles y certeros para la cultura.

Eduardo Barreto

Mediante una original intervención artística, este talentoso joven apunta a la participación y al estrecho relacionamiento entre el espectador e intérprete, derribando barreras y construyendo un criterio diverso en la escena cultural capitalina.

Nueva literatura nacional

Los reconocidos exponentes de las letras paraguayas, como Helio Vera, Gabriel Casaccia, Josefina Plá, Manuel Ortiz Guerrero y Augusto Roa Bastos, nuestro Premio Cervantes, transitaron caminos de profundos cambios sociales, inmersos en el exilio, la dictadura y las censuras de otras épocas. Hoy en día, con la inmediatez que otorga la tecnología, los temas sucumben en una vorágine de situaciones y estilos que abordan géneros como el realismo mágico y la denuncia social, impregnados con ese modo particular que tienen los escritores de estampar sus anhelos de libertad.

Referentes locales como Mónica Bustos, Lía Colombino, Carlos Bazzano, entre otros, ya sea desde los laboratorios literarios o la publicación, construyen una nueva etapa en las letras nacionales.

Texto Carlos Cañete Villamayor || carlos.canete@abc.com.py

Fotos Gustavo Báez y gentileza

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