LOS IMPUESTOS MÁS LOCOS DEL MUNDO

1. Impuesto por ser demasiado lindo

Propuesto por el economista japonés Takuro Morinaga, para aumentar los impuestos a los hombres solteros y físicamente agradables. La propuesta también abarca la reducción del gravamen a los que no son tan agraciados físicamente. De acuerdo con la propuesta de Morinaga, la población japonesa se dividiría en cuatro categorías: los lindos, los normales, los feos y los muy feos.

2. Impuesto por grasas saturadas

Como una medida para prevenir problemas de salud entre su población, el Gobierno de Dinamarca anunció en octubre de 2011 el aumento de impuestos a productos como la mantequilla o el aceite. El Gobierno justificó esta medida argumentando una lucha contra la obesidad y la oportunidad de mejorar la calidad de vida.

3. Impuesto a las ventanas

A finales del siglo XVII, el rey Guillermo III de Inglaterra decidió aplicar un impuesto a todos los dueños de casas con más de seis ventanas. Para evitar esta tasa, muchos prefirieron tapar cualquier entrada de luz a sus hogares. El dinero sería destinado a pagar los gastos de guerra de aquel país.

4. Impuesto por emisión de gases del ganado doméstico

Los dueños de vacas en Irlanda y en Dinamarca estuvieron cerca de tener que pagar un impuesto por las flatulencias de sus animales. El pago al que se exponían era de 13 euros por animal. La causa: un estudio científico que determinaba que el ganado era responsable de un gran porcentaje de la emisión de gases de efecto invernadero.

5. Impuestos a brujas y adivinos

En Bucarest, capital de Rumania, las autoridades determinaron en 2011 que las personas que se dedican a la adivinación y la brujería debían pagar un impuesto del 16 % de todos sus ingresos, además de obligarlos a hacer aportaciones al servicio de salud y jubilación, para así tener acceso a esos servicios.

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