“La lavandería”: un recuento irónico de corrupción repugnante

Steven Soderbergh firma una crónica sobre el escándalo de los Papeles de Panamá en la forma de una comedia negra con ADN de documental que presenta un esquema de corrupción colosal como una parodia ocasionalmente incisiva pero que diluye su importante mensaje con momentos de inexcusable pretensión.

Gary Oldman y Antonio Banderas en "La lavandería".
Gary Oldman y Antonio Banderas en "La lavandería".

En la ecléctica filmografía de Steven Soderbergh siempre hubo un espacio privilegiado para las películas de tinte político y social, desde la cruda mirada al mundo de las drogas en Traffic hasta la similarmente premiada Erin Brokovich, sobre una mujer luchando contra un esquema de corrupción, pasando por otros ejemplos como sus dos biografías del “Che Guevara” o el thriller sobre la industria farmacéutica Efectos secundarios.

Así que resulta lógico su interés por el caso de los “Papeles de Panamá”, un escándalo que en 2016 reveló la forma en que un bufete de abogados de Panamá facilitaba un esquema de evasión de impuestos a clientes que iban desde grandes multinacionales a artistas, deportistas o incluso criminales internacionales.

Para retratar esa historia, Soderbergh decide utilizar en La lavandería una estructura bastante única, partiendo su película en una serie de viñetas más o menos desconectadas entre sí, con el hilo conductor de Ramón Fonseca (Antonio Banderas) y Jurgen Mossack (Gary Oldman, haciendo un caricaturesco acento alemán), que van explicando los entretelones de su lucrativo negocio de establecer compañías de fachada en paraísos fiscales para resguardar el capital de evasores de impuestos de todo el mundo.

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Meryl Streep en "La lavandería".

A pesar de que la película resulta un poco desenfocada a consecuencia de esa estructura, la película en general hace un buen trabajo de traducir el complejo esquema fraudulento de Mossack Fonseca en una forma simplificada y, más importante, resaltar sus consecuencias.

La película toma ejemplos de víctimas y clientes: seguimos a Ellen Martin (Meryl Streep), que pierde a su esposo en un naufragio y descubre que la compañía que aseguraba el ferry en que viajaban evadió sus responsabilidades valiéndose de compañías fantasma creadas por Mossack Fonsca; a Malchus Boncamper (Jeffrey Wright), uno de los prestanombres usados por el bufete en una isla del Pacífico; y vemos cómo un caso relacionado a la firma panameña acabó con un asesinato y un escándalo político en China, entre otras viñetas.

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El guión de Scott Z. Burns – un habitual colaborador de Soderbergh en películas como El desinformante, Contagio y Efectos secundarios – filtra la indignación desde la perspectiva de lo absurdo, con un par de momentos inspiradamente cómicos que subrayan el absoluto fracaso de la justicia que supone la existencia de negociados como los que Mossack Fonseca facilitaba.

"La lavandería" está disponible en Netflix.

Pero a medida que va acabando, la película lamentablemente se va perdiendo en su propia pretensión.

Luego de llegar a un punto en que tendría perfecto sentido haber puesto los créditos finales, por algún inexplicable motivo Soderbergh y Burns deciden (metafóricamente) subir a Meryl Streep a un pedestal para que dé lo que bien podría ser uno de esos discursos autocongratulatorios e interminables que siempre son los momentos más tediosos de ceremonias como los premios Óscar.

Es una secuencia que probablemente habrá dado la impresión de ser audaz e importante en papel, y que contiene un mensaje verdaderamente importante, pero es un mensaje que tendría que haberse plasmado (y hasta cierto punto así es) a lo largo de la hora y media de duración de la película, sin necesidad de tener que reiterarlo como una torpe homilía en el final.

A pesar de un final que casi logra echar por tierra toda la película, La lavandería es un filme que vale la pena ver, aunque sea solo para informarse del tipo de aliados con los que la corrupción cuenta, y los extremos a los que la avaricia es capaz de llevar a la gente.

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LA LAVANDERÍA (The Laundromat)

Dirigida por Steven Soderbergh

Escrita por Scott Z. Burns (basada en un libro de Jake Bernstein)

Producida por Scott Z. Burns, Lawrence Grey, Gregory Jacobs y Michael Sugar

Edición por Steven Soderbergh

Dirección de fotografía por Steven Soderbergh

Banda sonora compuesta por David Holmes

Elenco: Meryl Streep, Gary Oldman, Antonio Banderas, Jeffrey Wright, Nonso Anozie, Rosalind Chao, Matthias Schoenaerts, Nikki Amuka-Bird, David Schwimmer, Robert Patrick, Sharon Stone, James Cromwell, Melissa Rauch, Cristela Alonzo, Will Forte, Chris Parnell

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