Mientras parte de Francia volvía este viernes a un nuevo confinamiento, en un hotel del centro de Asunción el dúo de pianistas franceses agradeció la posibilidad de reencontrarse con el público dentro de una sala de teatro, luego de un año marcado por la pandemia del covid-19. Ludmilla y Jean-Noël llegaron a Paraguay para formar parte de la Semana de la Francofonía, presentando una masterclass y un concierto en la sala Molière.
En este encuentro con el público asunceno presentaron el álbum “Parfums d’Escales”, lanzado hace un mes. El material está centrado en la música de Rusia y reúne obras de compositores como Tchaikovsky, Rachmaninov, Glinka, Grieg y Chopin.
Según explicó Ludmilla, parte de este disco surgió del amor que tiene su madre, de origen español, por la cultura de Rusia, de donde también proviene su nombre.
“Estamos muy contentos de estar aquí porque los países de América del Sur nos gustan mucho. El público es encantador, muy apasionado”, añadió la pianista. Acotó que acostumbra a dar muchos conciertos en la región y ha tocado en países como Argentina, Colombia, Perú y Ecuador.
“Tengo muchos recuerdos muy buenos”, expresó.
Por su parte, Jean-Nöel destacó el interés del público local por las obras del periodo romántico, principalmente las de Chopin.
Dentro y fuera del escenario, ambos músicos presentan formas de ser muy distintas. “Jean-Nöel es un pianista que se mete mucho en su interior. El (carácter) mío es muy explosivo, todo lo contrario a él”, detalló Ludmilla, mientras su compañero imitaba con las manos la explosión de una bomba.
El dúo se formó en 2007, mediante un amigo en común que se dedica a reparar pianos. Según comentó Jean-Noël, al principio pensó que Ludmilla era una pianista rusa y se encontró con una intérprete muy distinta a lo que habitualmente son las artistas de música clásica.
Añadió que hubo una conexión desde el principio y que pueden pasar varios meses sin verse, pero al sentarse al piano juntos todo se da “de manera muy natural”.
La pandemia fue, sin dudas, un reto para este dúo de artistas franceses. Ludmilla afirmó que siente la necesidad de tocar ante el público, por lo que aprovechó el último año para ofrecer conciertos en hospitales y hogares de adultos mayores.
También al inicio de la pandemia decidieron realizar pequeños conciertos para un público de 15 personas, tomando como inspiración al salón de George Sand, la mujer de Chopin quien abría las puertas de su casa para presentaciones artísticas.
“Compartir con el público es muy importante”, subrayó Ludmilla.
Pianos afinados
Además de su recital, el dúo compartió una clase magistral con los alumnos del Conservatorio Nacional de Música. Jean-Nöel destacó la técnica de los estudiantes, pero sostuvo que nota que no están tan conectados con la música clásica.
Sostuvo que, a su criterio, deben “tener más esa cultura de escuchar música clásica y conocer”.
También subrayó la necesidad de contar con profesionales preparados para realizar permanentemente la afinación y armonización de los pianos. Agregó que esto, a la larga, también repercute en la formación de los estudiantes.
“Una analogía que podríamos hacer es que tenés una Ferrari, que estás aprendiendo a conducir, pero que el aceite no es bueno y la gasolina es terrible”, expresó.
Mientras la Semana de la Francofonía continúa con diversas actividades (ver infografía), el dúo expresó su deseo de retornar ya sin el covid-19 de por medio.