El deseo de plasmar en el cine la historia de la fundación de San Antonio de Texas ha sido un proyecto largamente acariciado por los hermanos Teodoro y Santiago Ríos desde 1991 que tenía un inconveniente, su elevado coste, que superaba los 6 millones de dólares, y por el que se llegó a interesar Andy García después de que su madre le recomendase ver "Mambí", el segundo largometraje de los hermanos Ríos.
Para ello se organizó un pase privado en el Teatro Chino de Hollywood, auspiciado por el director del Latino International Film Festival de Los Ángeles, Edward James Olmos, rememora en una entrevista con EFE Teodoro Ríos, quien bromea con el hecho de que el actor de origen cubano estaba dispuesto a rodar por la mitad de su caché: "¡9 millones de dólares!", exclama entre risas.
Ahora, ya jubilados de la producción y dirección, Santiago y Teodoro, han pasado el testigo a otro miembro de la familia Ríos, Guillermo y su productora "River Flow Pictures", que va a relanzar el proyecto convertido en serie televisiva.
"Hay una oportunidad de que salga adelante: las grandes plataformas, como Netflix y Amazon, están necesitadas de mucho contenido diverso y hay un nicho muy especial en guiones de contenido histórico con historias que partan de hechos reales, y más ésta que está muy relacionada con Estados Unidos", profundiza el cineasta.
"Millstone", en versión inglesa, se va a presentar en Los Ángeles a las grandes plataformas de contenido audiovisual con la nueva idea de convertir el guion actual, de dos horas aproximadas en formato largometraje, en una serie de seis capítulos de 50 minutos de duración cada uno.
"Solicitaremos apoyo para tal fin al Ayuntamiento de San Antonio de Texas haciendo valer nuestra condición de ciudad hermana" con Santa Cruz de Tenerife, apostilla el cineasta.
"Millstone" relata la historia épica de cómo en 1719 el Marqués de San Miguel de Aguayo propuso al Rey de España que 400 familias fueran transportadas desde las Islas Canarias, Galicia y del propio territorio de Nueva España, Tlxascala, para poblar el territorio de los Texas situado al norte, en zonas despobladas. Consideraban entonces, estratégicamente, que ¨una familia valía más que cien soldados para mantener un territorio¨.
Finalmente solo acudieron a la llamada las quince familias canarias, la gran mayoría provenientes de Lanzarote pero también de Gran Canaria, Tenerife, La Palma y La Gomera. En el caso de las lanzaroteñas, se vieron obligadas a abandonar su tierra por la erupción de Timanfaya, que se prolongó durante seis años.
"Era un viaje de ida, sin retorno¨ , detalla Teodoro Ríos, quien explica que el título de la serie, en español "Piedra de molino", se debe a que los canarios llevaron en su viaje desde las islas dos grandes piedras para moler el gofio, su alimento de subsistencia, y con ellas recorrieron, partiendo de Lanzarote, Santa Cruz de Tenerife, puerto base de la expedición, San Cristóbal de la Habana, Veracruz ya en México, El Saltillo, Monclova hasta finalizar su camino, a casi un año de su inicio, en las cercanías del presidio militar de San Antonio de Bexar, en la frontera política de norte del Virreinato de Nueva España, hoy San Antonio de Texas.
Una de esas piedras se perdió en el camino, posiblemente y de forma accidental cruzando el Río Grande. La que quedó se conserva en el Museo de El Álamo, junto con el nombre de las primeras familias canarias que fundaron la que hoy es la séptima ciudad en población de Estados Unidos con una pujante economía.
El interés de los Ríos por llevar esta historia a la gran pantalla surgió tras visitar San Antonio en 1987 y conocer esta epopeya justo antes de comenzar el rodaje de su primer largometraje ¨Guarapo¨. Para este fin contaron con Armando Curbelo Cruz, abogado y escritor grancanario, ya fallecido, que había plasmado en un libro los datos contenidos en el Archivo Histórico de la Ciudad de San Antonio de Texas y a quien compraron los derechos para una versión cinematográfica.