La obra, escrita y dirigida por Hugo Luis Robles, inicia su temporada este 20 de noviembre a las 21:00, con funciones de jueves a domingo y fechas adicionales los días 21, 22 y 23. Entradas a G. 100.000 en venta contactando al (0971) 556600.
Respaldada por el trabajo de Vitare Productora, la puesta reúne a Carmen Briano, Ruth Ferreira, Víctor Barrientos, Alan Bernal y Cintia Estay, junto a un equipo creativo compuesto por Fabu Olmedo en la asistencia de dirección, Luis Arce en el maquillaje de fotografía, Artemio Rojas en la fotografía y José Téllez en los peinados.
La historia se articula alrededor de la decisión de Ana, una mujer cuya determinación desencadena tensiones familiares que revelan aquello que se calla por miedo, por amor o por costumbre.
La historia surge a partir de vivencias personales. Robles recuerda que “todos atravesamos, en algún momento, situaciones que tienen que ver con las partidas”, y reconoce que hablar de estos temas “siempre cuesta”. Explica que convivir con una enfermedad prolongada cambia los vínculos y desordena lo que parecía estable: “Uno se cansa psicológicamente, se desgastan las relaciones y el mecanismo familiar se reacomoda”. También admite que muchas ideas previas se tambalean cuando la realidad toca de cerca: “Todo lo que creíamos que entendíamos cambia absolutamente cuando lo tenemos frente a frente”.
El debate sobre la muerte digna también influyó en el origen del texto. Robles señaló que “es un tema controversial y actual que se está debatiendo en el mundo”, mencionando ejemplos como Uruguay, Colombia y varios países europeos. Para él, el teatro debe funcionar como un espejo social: “Creo que el teatro debe reflejar la coyuntura, lo que pasa, lo que incomoda y lo que es necesario subir a escena para que el público pueda debatir después”.
La noche, elegida como metáfora central, encierra un valor simbólico que atraviesa todo el relato. El director afirma que “en la noche llegan el silencio, la reflexión y la verdad, y no podemos huir de ella”. Cuando el dolor está presente, añade, “las noches son más difíciles porque parece que el tiempo no avanza”. Describe la idea con contundencia: “La noche cuesta más porque la realidad nos golpea como agua fría en la cara”.
Uno de los conflictos que la obra expone es el choque entre razón y emoción, entre lo que se siente y lo que socialmente “debería ser”. Robles explica que “debemos luchar con nuestro propio egoísmo y trabajar el desapego para entender la decisión del otro”. Sin embargo, admite que ese proceso nunca es sencillo: “Las conversaciones duelen, agobian, pero son necesarias”. La obra presenta las múltiples voces dentro de un mismo núcleo familiar, sin dictar una postura: “No decimos qué hay que hacer; mostramos cómo piensan todos los integrantes de una familia”.
El trabajo con el elenco fue clave para definir el tono final. Robles comenta que escuchar el texto en boca de los actores modificó su mirada original: “Le dieron esa cotidianeidad y esa humanidad necesarias”. La estructura fragmentada exige un esfuerzo emocional y técnico significativo. “Ellos deben entrar y salir rápidamente de emociones, moverse en un tiempo circular y sostener una montaña rusa interna”, describió. Destaca que muchos pasajes surgieron de experiencias compartidas: “Hay frases que tienen que ver con nosotros, con momentos de nuestra vida que quedaron atrapados en la obra”.
El director también dedicó un espacio para reconocer la apuesta de Vitare Productora. Aseguró que “es admirable que una productora joven se arriesgue con un drama sin un gancho comercial fácil”, y celebró el acompañamiento recibido: “Nos cuidaron y nos mimaron de verdad. Este proyecto es posible gracias a ellos”.
De cara al público, Robles expresa un deseo sencillo pero profundo: que la obra genere conversación. “Me gustaría que al salir hablen del tema, que lo compartan tomando un café, una cerveza o un tereré”, comentó. Confía en que cada persona encontrará una lectura distinta y que la obra movilizará tanto la reflexión como la emoción: “Hay momentos en los que creemos que el público se va a reír, y enseguida se va a emocionar. Eso también es parte de la vida”.