La asociación de pediatras apunta que los padres siempre deben aclarar la situación si tienen sospechas de una alergia. De ser necesario, los médicos buscarán el factor desencadenante con pruebas de parches.
Y agrega que, en particular en niños con neurodermitis o psoriasis, es importante reconocer una posible alergia de contacto porque podría conducir a irritaciones o complicaciones adicionales.
También aclara que la búsqueda en los niños del factor desencadenante de una reacción alérgica algunas veces se asemeja a la labor de un detective.
Esta asociación destaca que mientras que los adultos por lo general saben con qué estuvieron en contacto, este raramente es el caso de los niños. A esto se suma que los pequeños suelen agarrar y tocar numerosos objetos.
Ocasionalmente, las sustancias irritantes procedían del entorno inmediato de los niños y se encontraban, por ejemplo, en los productos de tintura para el cabello de los padres.
Los médicos indican que el alcohol terpeno linalool, que puede ocasionar irritaciones a través del contacto con el aire, puede encontrarse frecuentemente en los productos de cosmética.
El cobalto, en tanto, puede haber sido utilizado en productos de cuero, mientras que el formaldehído, por ejemplo, está presente en encolados de la madera o productos desinfectantes. El níquel puede hallarse en joyas de fantasía.