Los sueños pueden ayudarnos a resolver problemas

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Estás estancado en tu proyecto o falta alguna pieza para poder avanzar con la idea, pero no se te ocurre nada para solucionar el problema, finalmente el cansancio te gana y te quedas dormido, luego al despertar, las ideas fluyen libremente por la cabeza y se te ocurre casi de manera brillante justamente eso que te faltaba para seguir adelante.

¿Cuantas veces fuiste a la cama con el pensamiento de la duda en la cabeza, y la solución es revelada en sueños? ¿Cómo es eso posible?

Julio es un ingeniero industrial experto en logística, los que lo conocen lo califican como una persona muy inteligente en lo que hace, y que siempre encuentra una solución práctica y hasta económica cuando se le plantea un problema. En conversación con él, cuenta que su secreto es dormir bien, y siempre que tiene una pregunta que no le deja tranquilo, generalmente sueña con la respuesta, incluso lleva un cuaderno en la mesa de luz, para plasmar todas sus ideas al despertar, luego las analiza con mayor detalle y las lleva a la práctica.

Los procesos cognitivos siguen trabajando cuando estamos dormidos, y eso conlleva una gran ventaja, que es tener a disposición toda la información que muchas veces pasamos por alto en estado de vigilia, información que inconscientemente censuramos pero que están muy presentes cuando dormimos.

A pesar de que el cuerpo está relajado, el cerebro sin embargo experimenta mucha actividad, podemos atar cabos sueltos, podemos relacionar mejor la información que ya tenemos y por ende, obtener conclusiones lógicas y brillantes sobre esos hechos que no podíamos resolver estando despiertos.

Eso fue lo que pasó con Renata, que recuerda que en una ocasión dejó olvidada su agenda, en donde anota día a día todos sus pendientes, le costó bastante conciliar el sueño ese día, preocupada por olvidar alguna de sus tareas más importantes. Pero su sorpresa fue grata cuando despertó en plena madrugada con la lista de pendientes totalmente clara en la cabeza e incluso ya con las soluciones a muchas de las cuestiones que tenía que resolver.

Históricamente hablando, Elias Howe, inventor de la máquina de coser, tenía rondando en su cabeza la idea de toda la estructura, pero no podía resolver una parte de vital importancia para llevar a cabo su invento. Una noche soñó que se encontraba rodeado de una tribu salvaje que lo amenazaba con lanzas, al despertar recordó que las lanzas tenían agujeros en las puntas y fue así como resolvió el problema de la aguja que lo tenía obsesionado y pudo finalizar su proyecto.

Ruth amanece con una sensación reconfortante cada vez que despierta con las posibles soluciones a los problemas que se plantea antes de ir a dormir, pero así también, hay personas que no han experimentado nada parecido y afirman que nunca soñaron con la respuesta a algún conflicto.

Todo este proceso cognitivo se puede aprovechar también para aprender, como lo hace Luis, que asegura obtener mejores resultados en sus notas académicas cuando graba las lecciones y las escucha para dormirse. Ésta técnica se conoce como hipnopedia, y aunque no está plenamente rechazada, muchos ponen en duda que sea un método efectivo de aprendizaje.

La inspiración también puede surgir en los sueños y despertarnos en medio de la noche con la respuesta que buscábamos. Muchas músicas que se volvieron famosas han surgido de ésta manera, tan solo hace falta investigar un poco en el navegador para encontrar las anécdotas narradas por los propios compositores. Para Salvador Dalí, sus obras eran sueños pintados, y su mayor inspiración venía de los primeros minutos luego de dormir la siesta.

No hay duda de que un buen descanso ayuda en gran medida a mejorar la memoria, agiliza la mente, fortalece la atención, además de aumentar la creatividad y el buen estado de ánimo. Así que la próxima vez que tengas un problema por resolver, tal vez la solución no sea pensar más, sino dormir mejor.

*Especialista en gestión de talento humano y orientación en psicología analítica.

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